31 de marzo de 2010

Suicidio y eutanasia

El suicidio es contrario a la dignidad humana. Nadie, en condiciones normales desea su propia muerte. Al contrario, de forma natural el hombre trata de conservarse vivo por todos los medios posibles. Cuando se producen circunstancias extraordinarias, uno puede llegar a pensar que la muerte es preferible al sufrimiento, y puede llegar a quitarse la vida. Eso no es un derecho, sino una posibilidad, imposible de evitar por la sociedad. Que si pudiera, lo haría. Recuérdese la campaña de la DGT: "No podemos conducir por tí" (que si pudiéramos, lo haríamos, pobre inútil que no sabes conducir solito). No existe, por tanto, un pretendido "derecho al suicidio".  Los que lo defienden no son conscientes del grave ataque a la dignidad humana que su pretendido derecho supone.

Por otro lado, la eutanasia plantea un grave problema antropológico añadido. Y es que la eutanasia, a diferencia del suicidio, requiere la intervención de dos personas (al menos). Por eso se da una relación asimétrica, que consiste en que uno de los dos impone su voluntad al otro:  El médico al enfermo, cuando el primero se considera con el poder para decidir si una vida merece o no el esfuerzo (económico, la mayor parte de las veces) de su protección. Aprovechándose de su superioridad, el médico puede sentirse tentado a decidir que un enfermo ya no tiene necesidad de vivir más. En el caso contrario, es el enfermo, deseperado por una situación que considera inaguantable, quien pretende obligar al médico a que le suministre las sustancias precisas que acaben con su vida. Si aceptáramos que existe el derecho al suicidio deberíamos, por lógica, aceptar la petición de quien tiene derecho a suicidarse pero se encuentra imposibilitado para hacerlo, o no quiere hacerlo de forma traumática (arrojándose desde un puente o descerrajándose un tiro en la sien).

Como vemos, el presunto "derecho a morir" del enfermo no genera un deber correlativo en el médico, que no está obligado por un "deber de matar". No digamos cuando el que se siente con derecho a matar es el médico, por encima de la debida Autonomía del paciente.

Los partidarios de la eutanasia en el fondo están defendiendo que no se respete el derecho de las personas a no verse obligadas a colaborar con la muerte de otro contra su voluntad. Demasiado fuerte...
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30 de marzo de 2010

Video de cómo se hace un aborto

Sin palabras. Esto es el derecho a la salud sexual y reproductiva de las mujeres.
Habla el Dr. Rafael Botín, director del Sanatorio San Francisco de Asís, de Madrid, convenciendo a una mujer de por qué no debe abortar. Este médico fue de los primeros sancionados en el año 85 por negarse a realizar abortos en el hospital 12 de Octubre (entonces se llamaba Primero de Octubre...)
Aguanten, que son solo 3 minutos y veinte segundos de video.

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29 de marzo de 2010

Eutanasia por motivos económicos

Les traigo una carta publicada en los medios, que es muy clara respecto a un problema paralelo motivado por la ausencia de sentido de la dignidad de la persona: Cuando uno se considera con el poder para decidir quién tiene derecho a vivir y quién no, se entra en una peligrosa pendiente resbaladiza en la que la vida humana tiene valor relativo.
A la Autonomía del paciente se contrapone el principio de Beneficencia del médico. Y si ambos entran en conflicto, hay que buscar soluciones aplicando el principio de Justicia distributiva. En este caso, la autonomía del paciente supone que este tiene derecho a decidir qué tratamiento médico se le aplica. Para lo cual precisa de información que pueda comprender (no se puede exigir que todos los pacientes conozcan lo mismo que los médicos) y que tenga capacidad para obrar en libertad. Si la decisión del paciente contradice lo que el médico considera que debe hacerse, éste último puede objetar, y haciéndole firmar al paciente que renuncia al tratamiento propuesto, pedirle que se busque otro médico que esté dispuesto a actuar conforme a la voluntad que manifestó. Pero hay una línea muy fina entre esta renuncia del médico a actuar contra su criterio y la tentación de imponerse sobre el enfermo, que no conoce plenamente lo que es mejor para él. Cuando ocurre esto, y se recurre a criterios de justicia distributiva, es menester sustentar las actuaciones en valores sólidos previos. Si el médico juzga que hay vidas que tienen menos valor que otras (menor derecho a ser vividas) entramos en un escenario que quiebra la relación de confianza con el médico. Ya nadie puede estar seguro de que el médico vaya a hacer lo mejor para sanarle. Porque quizás su médico se esté moviendo por otros criterios (economicistas en este caso) que desprecian la dignidad personal del enfermo. Para muestra, la carta al director que hoy les traigo.
Esta es la sociedad que estamos construyendo.

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Mi madre tiene dermatomiositis, una enfermedad degenerativa autoinmune de las denominadas “raras” que le destruye los músculos y algunas vísceras.
Cuando se la diagnosticaron, apenas le quedaban pulmones sin fibrosis y la piel y los músculos estaban muy afectados. Gracias a un tratamiento cada dos meses y a un médico con humanidad, pudieron frenarse los estragos de la enfermedad y mi madre pasó un año casi sin síntomas y con una calidad de vida muy aceptable.
A raíz del traslado del médico que la atendía, se quedó 11 meses sin tratamiento y la enfermedad comenzó a devastar de nuevo su organismo. Achacamos la falta de asistencia al cambio de facultativo, y tras muchas quejas conseguimos, a mediados de diciembre de 2009, que le suministraran de nuevo el tratamiento. Esa dosis comenzó a mejorar su estado, aunque algunos de los síntomas degenerativos surgidos durante los 11 meses sin tratamiento ya no tenían solución.

Han pasado ya más de 3 meses y no ha recibido una nueva dosis. Ayer la tuvieron que ingresar por urgencias con las manos completamente negras por la falta de oxígeno, grandes dolores, las extremidades llagadas y con micosis, y dificultades para andar.

Mi madre no comprendía por qué no le habían administrado el tratamiento antes y habían dejado que llegase a ese extremo. Un “amable médico” se lo explicó de malas formas: “Señora, ¿usted no sabe que su tratamiento cuesta 1.300 euros?”

Mi madre ahora sabe que la están dejando morir, que su vida no vale 1.300 euros, que el olvido y la desidia de los facultativos de reumatología obedece a unos recortes presupuestarios que le van a costar la vida.

Mi madre, 70 años, vital, alegre, con una buena calidad de vida si le administran el tratamiento con regularidad, no vale 1.300 euros, lo que se gasta un político sin escrúpulos en un par de botellas de vino. Hay que ahorrar con estos enfermos molestos y caros mientras nuestros representantes políticos dilapidan el dinero público en gastos suntuarios y compra de votos. El valor de la vida humana en términos de calidad-precio.

Empiezo a darme cuenta el porqué de tanto interés por aprobar rápidamente leyes de Eutanasia. “Es la economía, estúpido”.
 
Alicia Verónica Rubio Calle
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26 de marzo de 2010

La persona existe cuando hay sistema nervioso

Al hilo de la entrada del otro día, he encontrado un interesante artículo de Richard Dawkins, catedrático de la Universidad de Oxford. Su último libro es "Evolución. El mayor espectáculo sobre la Tierra". Este profesor critica las bases contrarias al aborto sobre las que se sustenta el anuncio de Tim Tebow con el siguiente argumento: "Si se sigue hasta el final la lógica ‘pro-vida’, una mujer fértil es culpable de algo equivalente a un asesinato cada vez que rechaza una oferta de copulación."

El mismo autor reconoce la debilidad de su argumento, al indicar lo siguiente:
"Los apologistas religiosos no se dejan impresionar por este tipo de argumentos, porque en primer lugar, dicen, hay una diferencia entre suprimir una vida que ya existe (como en un aborto) y dejar de concebir una vida (que no existe). Sin embargo se trata de una distinción que el pensamiento analítico no soporta. Considerémoslo desde el punto de vista de, digamos, la hermana no nacida de Tim, que habría sido concebida dos meses después si Tim hubiera sufrido un aborto. Desde luego, no le es posible quejarse de su no-existencia. Pero si Tim hubiera sufrido un aborto tampoco él habría podido quejarse de su no-existencia. Se necesita un sistema nervioso para poder quejarse, arrepentirse o desear, o sentir dolor, o echar en falta la vida que se podría haber tenido. Los niños no concebidos no tienen sistema nervioso. Los fetos abortados tampoco. Por lo que respecta a lo que aquí interesa, un feto abortado tiene exactamente el mismo status moral y mental que cualquiera de los innumerables billones de bebés no concebidos. Por lo menos, es cierto con respecto a los abortos tempranos, es decir, la gran mayoría"
He subrayado la clave de la argumentación de este profesor: La existencia o no de sistema nervioso es lo que, según él, da estatus de persona a un embrión. Obviando con ello la evidencia científica de que un ser humano comienza su existencia desde el momento de la fecundación. Para él, un embrión no tiene existencia. Es tan inexistente como un potencial hijo. Y por tanto, igualmente prescindible.

Sin embargo, el ser humano, cada persona, tiene una dignidad intrínseca, que nadie tiene derecho a pisotear. La vida humana comienza en el momento de la fecundación de un óvulo por un espermatozoide. Podría ser cualquier otro ser, pero resulta ser ese en particular, entre los millones de posibilidades de combinaciones genéticas posibles. Ese cigoto inicial contiene toda la información precisa para desarrollarse según un plan previamente fijado. A partir de los 18 días, el cerebro comienza a desarrollarse, formando las células nerviosas que más adelante darán lugar a las neuronas. No por ello se puede afirmar que el cerebro no exista. Está ya contemplado desde la primera célula, el cigoto inicial. Por tanto, pretender que tenga el mismo valor un embrión que un posible hijo que se hubiera llegado a concebir si hubiera habido encuentro sexual de los padres en base a este argumento es de todo punto absurdo. Y coloca al citado profesor en la categoría de demagogo, más que de científico.
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25 de marzo de 2010

Ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte

Se ha llegado a decir que el Parlamento andaluz ha aprobado la ley de la eutanasia el pasado día 17 de marzo. No es cierto. No se ha aprobado la eutanasia, porque entre otras cosas, el parlamento andaluz no tiene competencia para ello. Pero se le han abierto las puertas, con dos temas críticos: La confusa definición del concepto de cuidado paliativo y soporte vital, y la negativa a regular el asunto de la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios, con la excusa de que la objeción de conciencia es "una competencia estatal".  Por su ambigüedad, esta ley podría acabar derivando en una tapadera legal para prácticas de eutanasia y suicidio asistido. Hoy vamos a fijarnos en el primer aspecto. Dejaremos para otra ocasión el análisis del segundo.
La ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte comienza, en su exposición de motivos, haciendo un panegírico del principio de Autonomía del Paciente basada en el libre consentimiento informado. Se cita para ello el Convenio sobre los derechos del hombre y la biomedicina, suscrito en Oviedo el día 4 de abril de 1997. Según estos principios, el paciente tiene derecho a decidir qué tratamiento desea o no desea recibir, según en qué circunstancias. Ante los avances de la medicina se considera que hay que plantearse la dignidad de la vida desde una perspectiva global: No solo durante el curso de la vida, sino también llegado el momento de la muerte, porque como dice la propia ley “el derecho a una vida humana digna no se puede truncar con una muerte indigna”. Como podemos comprender, el problema está en definir qué entendemos por "muerte digna". En este punto la ley considera dos elementos que contribuirían a favorecerla. Por un lado, el derecho de los pacientes a recibir “cuidados paliativos integrales de alta calidad”. En este ámbito no hay grandes discusiones éticas ni científicas. Todo el mundo coincide en defender este derecho de la persona.
En segundo lugar, y aquí si hay más discusión, están las situaciones en las que se plantea si es legítimo permitir al paciente que sufre solicitar ayuda para que otro termine con su vida. Surge aquí el concepto de “eutanasia”. Al tratar de definirla, la ley indica lo siguiente:
« Como un intento de delimitar el significado de la palabra eutanasia existe hoy en día una tendencia creciente a considerar solo como tal las actuaciones que: a) producen la muerte de los pacientes, es decir, que la causan de forma directa e intencionada mediante una relación causa-efecto única e inmediata, b) se realizan a petición expresa, reiterada en el tiempo, e informada de los pacientes en situación de capacidad, c) se realizan en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad incurable que el paciente experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios, por ejemplo, mediante cuidados paliativos, y d) son realizadas por profesionales sanitarios que conocen a los pacientes y mantienen con ellos una relación clínica significativa. De acuerdo con estos criterios, las actuaciones que no encajen en los supuestos anteriores no deberían ser etiquetadas como “eutanasia”».
Me parece peligrosa la mención que se hace de los cuidados paliativos, porque la atención paliativa que disminuye el dolor y paralelamente –como sucede necesariamente con algunos tratamientos en la medicina- reduce la vida, es evidentemente aceptable. Pero si el tratamiento busca reducir la vida como objetivo principal, entonces sí se trataría de eutanasia.
La ley indica a continuación:
El rechazo de tratamiento, la limitación de medidas de soporte vital y la sedación paliativa no deben ser calificadas como acciones de eutanasia. Dichas actuaciones nunca buscan deliberadamente la muerte, sino aliviar o evitar el sufrimiento, respetar la autonomía del paciente y humanizar el proceso de la muerte
Aquí hay, a mi juicio, un punto peligroso, al referirse a la “limitación de medidas de soporte vital”. No conozco ningún caso en que retirar el soporte vital a un enfermo sea un cuidado paliativo. Más bien, cuando se practica, se hace, precisamente buscando su muerte. Por tanto, en este punto la ley es contradictoria al jugar peligrosamente con los términos y abrir la posibilidad, de hecho, de la eutanasia. Y lo hace con la trampa semántica de jugar con los términos.

A continuación dice la ley:
El uso inadecuado de medidas de soporte vital, esto es, su aplicación cuando no tienen otro efecto que mantener artificialmente una vida meramente biológica, sin posibilidades reales de recuperación de la integridad funcional de la vida personal, es contrario a la dignidad de la vida humana. Por eso, no iniciar o retirar dichas medidas es algo que solo aspira a respetar dicha dignidad de forma plena.”
También aquí se introduce un elemento peligroso, por su falta de definición. ¿Cómo se define que una vida es meramente biológica? ¿Y por qué se considera inadecuado el uso de medidas de soporte vital en ese caso? El tema es espinoso. En mi opinión, es lícito moralmente, ante la inminencia de una muerte inevitable, renunciar a tratamientos que procurarían una prolongación penosa de la vida. No solo eso. La dignidad de la persona exige que los cuidados médicos que se le apliquen sean proporcionales. Es decir, que se debe intervenir sobre el paciente en tanto en cuanto se ayuda a su salud. Ni más ni menos. Por otro lado, nunca se pueden interrumpir los cuidados normales, como la higiene, la alimentación e hidratación artificial o la ayuda a la respiración. Su aplicación no supone un cuidado desproporcionado, mientras que su retirada sí que resulta precisamente contraria a la dignidad de la persona. Y de hacerse, se estaría incurriendo claramente en prácticas de eutanasia. Sin embargo, la ley da pie a pensar que los cuidados normales puedan ser considerados cuidados desproporcionados o encarnizamiento terapéutico. Y como es evidente que el encarnizamiento es contrario a la dignidad humana, se estaría, pues, legitimando de esta sutil manera la eliminación de cuidados básicos en situaciones que son de por sí subjetivas en cuanto a su gravedad.

Para terminar este breve artículo señalo otro punto crítico que debe tenerse en cuenta. Porque la ley, en su afán de defender como valor supremo el principio de la autonomía del paciente, en realidad lo conculca descaradamente. Ello es así porque la ley contempla un escenario irreal: Aquel en el que el enfermo, en pleno uso de sus facultades, pide la muerte. La realidad es que normalmente el enfermo en esas circunstancias carece de voluntad. Y si la tiene, la tiene mermada por esas mismas circunstancias. A veces confunde sufrimiento con deseo de morir. Otras veces solicita la muerte para evitar convertirse en una rémora para la familia. En otros casos ni siquiera puede expresar su voluntad. El testamento vital previamente realizado no soluciona el problema en estos casos, ya que las decisiones que tomamos cuando estamos enfermos son diferentes de las que tomamos cuando, estando sanos, nos imaginamos una situación de enfermedad. En definitiva, como podemos ver, la eutanasia no defiende nunca la autonomía del paciente que pretende garantizar. Más bien, la limita, al ponerla en manos de terceros (médicos, familiares…), que decidirán en su nombre llegado el momento.


Publicado en Religión en Libertad el 23 de marzo de 2010
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24 de marzo de 2010

Es un tú en tí

La red social Tuenti (que no significa "veinte", como creen algunos, sino "tu entidad") ha decidido cancelar la campaña publicitaria que la Conferencia Episcopal Española le había contratado con el lema "Es un tú en tí". Al parecer, no les ha gustado el uso de su marca que hace esta campaña, con el juego de palabras del lema. Y los responsables de esta red social afirman que han tratado a la CEE igual que lo harían con cualquier otro anunciante. Lo extraño del caso es que según parece, y en palabras del responsable de la campaña, Isidro Catela, jefe de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española, Tuenti "tan sólo alegó que no se sentía a gusto con la campaña, cuando habíamos tenido un mes previo de negociaciones y habíamos cambiado en dos ocasiones el diseño, a petición de los propios responsables de Tuenti". Los respoinsables de Tuenti han dicho que "no están felices" con el uso de la marca. Pero según Catela, "es falso que desconocieran el formato de la campaña, porque todo se hizo con su visto bueno".
Como se puede ver por el logo de la campaña, juega con un original emoticono. Los caracteres que lo componen se asemejan al vientre de una madre y el rostro de un niño en su interior. Es este: ::>) Para los que no estén familiarizados con el término, un emoticono es un símbolo formado con caracteres del ordenador que representa una cara con algún gesto. Si uno gira la vista 90º a la izquierda, se puede hacer una idea de lo que representa. Por ejemplo, el más usado, que es un guiño, es este  ;-) Pero hay muchos otros, como :O (sorpresa), l-) (dormido), 8-) (moderno, porque asemeja un tipo con gafas de sol), etc. Habrá que aprender este nuevo emoticono y usarlo con profusión
Por otro lado, según he leído en la nota de prensa de la Conferencia Episcopal, derivado del emoticono, se ha creado también un smiley o cara sonriente, que es la imagen central de esta modalidad de la campaña. En realidad, son dos caras, una mayor (la madre) y otra más pequeña (el hijo) que en este lenguaje, tan popular ya en la red de redes, expresa de forma gráfica y positiva la emoción por una nueva vida humana, presente en el vientre de la madre.
Según me he podido enterar, la Conferencia Episcopal había firmado un contrato por 7.000 € para acciones de publicidad en Tuenti. Si esa publicidad se había acordado con ellos, quienes incluso habían dado sus opiniones para ajustar algunas cosas, no se entiende que a las cuatro horas de estar en el aire los responsables de Tuenti decidieran cancelarla. No sé si tendrá algo que ver con esta decisión el hecho de que PRISA, a través de su sociedad fundadora, Grupo Timón, esté desde diciembre pasado en el accionariado de Tuenti con un 16,98% de participaciones. Tal vez alguno de sus responsables haya dado la orden de censura. Ese es el rumor que corre por la red. Yo no me atrevo a afirmarlo categóricamente, porque es demasiado burdo. Lo cierto es que los jóvenes internautas, principales usuarios de estas redes, se han sublevado. Ya hay varios eventos en Tuenti criticando esta decisión, y también en Facebook se han creado grupos de apoyo. Al final, el objetivo de dar publicidad a la campaña, se ha conseguido. Y espero que por lo menos a la CEE le devuelvan los de Tuenti los 7.000 € que han pagado. Con eso podrá, tal vez, reforzar las campañas de publicidad que también ha contratado en Google, Twitter y Facebook.
Por si alguien se pregunta por la efectividad de este tipo de campañas en redes sociales, le aporto un dato: El mes de febrero Tuenti tuvo 27.000.000.000 de visitas. Sí, han leído bien. Por supuesto, no son ususarios únicos, pero la gente entro 27.000 millones de veces a ver Tuenti en solo un mes. Creo que es un buen escaparate donde hacer publicidad.
La campaña tiene continuidad en una web específica con bastantes materiales, enfocada a los jóvenes. La pueden ver aquí.

Por cierto, para los católicos, mañana, día 25 de marzo, festividad de la Anunciación (9 meses antes del día de Navidad) la Iglesia celebra la Jornada por la Vida. Pueden ver los detalles de los actos previstos en este enlace.
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23 de marzo de 2010

Anuncio pro-vida en la super bowl americana



El grupo americano Focus on the Family ha puesto este anuncio en el intermedio de la Super Bowl americana y ha dado mucho que hablar. Poner un anuncio en ese momento en EEUU es equivalente a lo que es en España el último anuncio antes de las campanadas de TVE. El coste de emisión fue muy caro. De que consiga cambiar la idea de abortar a alguien depende que tanto dinero haya merecido la pena.

Cuando los médicos que trataban a su madre -en coma por una grave infección- descubrieron que estaba embarazada, le aconsejaron que abortara para evitar complicaciones y, en teoría, proteger así su vida. Además, aducían que debido a la fuerte medicación era previsible que el bebé hubiera sufrido ya daños irreversibles. Según cuentan en Alba Digital, los padres de Tim Tebow, Pamela y Bob, hicieron caso omiso de las recomendaciones de los médicos, y pidieron a Dios por la vida de su hijo. “Si nos quieres dar un hijo, le llamaremos Timoteo y será un predicador”. Evidentemente, Dios escuchó sus plegarias. Y Tim está cumpliendo su misión, porque además de una estrella del fútbol americano, Quarterback de los Florida Gators y reciente ganador del Trofeo Heisman, el más alto galardón que puede recibir un jugador universitario, es también considerado el jugador con mayor proyección de la NCAA (Liga Universitaria). Y misionero. No es raro ver a Tim Tebow predicar en las cárceles, visitar los hospitales o acudir a los barrios marginales de Miami. O declarar ante las cámaras de televisión su decisión de llegar virgen al matrimonio.

El anuncio se emitió finalmente el pasado mes, no exento de fuertes polémicas. Para la abortista Jehmu Green, presidenta del Women’s Media Center, “esta campaña coloca un tema demasiado controvertido en un lugar en el que todos los estadounidenses debemos estar unidos, no divididos”. Asimismo, la también abortista Erin Matson, vicepresidenta de la Organización Nacional de Mujeres (NOW),  denunció que “este anuncio es francamente ofensivo” y alegó “que es odio pintado de amor”. No diré nada. Juzguen ustedes. Un anuncio tan bien hecho, tan sencillo, tan lleno de amor... ¿les parece que ataca a alguien? ¿Dónde está la ofensa? ¿Por qué molesta? En mi opinión, porque desmonta de forma evidente alguno de los argumentos más burdos de los abortistas. Y eso escuece. Los pro aborto pueden esgrimir inpunemente sus zafios argumentos, pero si alguien pretende defender la vida es inmediatamente criticado para tratar de acallar su voz.
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22 de marzo de 2010

Riesgos del tabaco durante el embarazo

He visto en un blog algo que me ha llamado la atención y que les traigo a colación. Las autoridades sanitarias, muy preocupadas de nuestro bienestar, quieren evitar los efectos nocivos del tabaco. Por eso obligaron en su día a las compañías tabacaleras a inlcluir en todos los paquetes esas esquelas con las que meten el miedo en el cuerpo de los fumadores (por cierto, que en su día surgió un negocio de cajetillas vacías, con mensajes menos agresivos, para que los fumadores pudieran mirar a su paquete de tabaco sin sentir remordimientos de conciencia cada vez que iban a encender un cigarrillo).
Estas son algunas de las frases que los fabricantes deben incluir, por ley, en el envase:
- Fumar acorta la vida
- Fumar reduce la fertilidad
- Fumar provoca cáncer mortal de pulmón
- Fumar perjudica gravemente su salud y la de los que están a su alrededor
- Fumar puede reducir el riego sanguíneo y provoca impotencia

No seré yo quien quite un ápice de importancia a esta campaña. Como ex-fumador, sé lo que me costó dejarlo (hace ya 18 años, y todavía me apetece fumar de vez en cuando, pero resisto), por lo que me parece muy bien que se ayude a los fumadores a deshabituarse. La mayor dependencia del tabaco no es la física, sino la psicológica.

Pero aquí me encuentro con dos de las múltiples paradojas a las que nos somete la cultura progre imperante en nuestros días. Tan contradictorias, ambas, que duele enunciarlas. Las indico por separado.
  1. Se defiende por un lado la absoluta libertad del individuo. Aún en cosas que pueden ser negativas, la libertad del individuo se coloca por encima de cualquier consideración. Por ejemplo, un descontrolado libertinaje sexual que lleva a un aumento de embarazos no deseados y como carambola, al aumento del aborto, se admite como inevitable. Y en vez de fomentar valores de castidad se promueve el uso irresponsable y anti-humano de la sexualidad separada de la procreación. La libertad de cada uno solo conoce el límite de la de los demás. No existen referencias morales válidas ni necesarias. Sin embargo, el Estado se empeña en coartar nuestra libertad. Trata de impedirnos correr por las autopistas a más de 120 Km/h. Nos impone que uno de los del grupo con los que salimos de copas por la noche se mantenga sobrio mientras los demás podemos caer en coma etílico, para que pueda llevar él el coche. Y está empeñado en que los fumadores dejen de fumar. Todo se resume en la famosa frase de la DGT: "NO PODEMOS CONDUCIR POR TÍ", que transmite un tufillo intervencionista que da miedo: "...PORQUE SI PUDIERAMOS, LO HARIAMOS, POBRE CIUDADANO, QUE NO SABES HACERLO BIEN." Como ellos saben mejor que nosotros lo que nos conviene, intentan por todos los medios educarnos para que hagamos lo que ellos quieren. En este caso, dejar de fumar. ¿Dónde está mi libertad para fumar si me da la real gana de hacerlo?
  2. Se insiste en que el embrión o feto no es todavía un ser humano (o una persona). Es lo que subyace en la ley del aborto que nos acaban de imponer. No se puede negar que sea un ser vivo, pero se le niega la dignidad humana, para autorizar de este modo su destrucción. Sin embargo, les traiciona el subconsciente, y en las cajetillas de tabaco ponen la frasecita que les traigo en la foto: FUMAR DURANTE EL EMBARAZO PERJUDICA LA SALUD DE SU HIJO" ¿De su hijo? ¿Qué hijo? ¿No habíamos quedado que la mujer no está embarazada de un hijo, sino que lo que lleva dentro era un grupo celular, poco más que un parásito, del que la madre puede desprenderse en cualquier momento si no le conviene? Bueno, en cualquier momento no. Sólo si tienen menos de 14 semanas.
Para ser totalmente coherentes, sugiero al ministerio de Sanidad que cambie el lema de esta esquela por este otro: "Fumar durante el embarazo perjudica la salud del ser vivo que lleva dentro". O quizás esta otra: "Fumar durante el embarazo, después de la semana 14, puede perjudicar la salud de su hijo sano" (porque si tiene algún defecto tampoco es un hijo, sino un grupo celular candidato a la trituradora.). Aunque pensándolo bien, ¿por qué se meten en camisas de once varas? Después de todo, este mensaje es discriminatorio, pues se dirige exclusivamente a las mujeres. Me parece que el Ministerio de Igualdad debería intervenir para pedir su cancelación, o proponer otro mensaje no sexista, del estilo del siguiente: "El progenitor o progenitora que fume durante el embarazo perjudica la salud del hijo o hija sano o sana después de la semana 14 de embarazo, o del pre-embrión, grupo celular o ser vivo en los demás casos". Me parece que así queda mucho más claro. Lo malo es que a lo mejor no cabe en la cajetilla.

Por el mismo precio les doy otro consejo a las mentes pensantes del Ministerio de Sanidad: Incluir campañas de promoción del tabaco entre los jóvenes aprovechando los lemas  "Fumar reduce la fertilidad" y "Fumar puede reducir el riego sanguíneo y provoca impotencia" dentro de las estrategias del Ministerio para reducir el número de embarazos no deseados. La campaña incluiría regalo de cajetillas con estos lemas en los bares de copas donde los jóvenes se emborrachen (todos menos el que va a conducir) y tengan después relaciones sexuales seguras. Porque el tabaco, como todo el mundo sabe, es un metodo anticonceptivo primario. Y si falla, siempre queda el recurso al aborto. Al fin y al cabo, hay que resignarse y aceptar que por mucho que hagamos, los jóvenes van a seguir fumando. Por lo menos, que lo hagan de forma responsable y con un sentido.

Es fantástico este Ministerio que procura limpiar los pulmones manchando a la vez las conciencias...
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19 de marzo de 2010

¿Quién decide quién es persona?

El Ministro de Asuntos Religiosos (?) de Hamas ha declarado, respecto a los judíos, lo siguiente: "No son seres humanos, no son personas, no tienen religión, conciencia ni valores morales". Si se creen que me lo invento, lo pueden ver y escuchar aquí.
Este ser humano llega a esta conclusión en base al siguiente razonamiento: "Quieren presentarse a sí mismos como si tuviesen derechos, pero en realidad son bacterias externas, un microbio sin paralelo en el mundo".  Clarísimo.
El individuo en cuestión recurre a sólidos argumentos de autoridad ("no soy yo el que dice esto"), y cita al Corán, concretamente la aleya 82 de la quinta Sura: "Verás que los más hostiles a los creyentes son los judíos" y acaba por expresar el deseo de que Alá "aniquilará a esta gente asquerosa que no tiene ni religión ni conciencia". Aquí creo que le traicionó el subconsciente, porque los llamó "gente". Asquerosa, es verdad, pero gente. Aunque es posible que para este energúmeno exista una categoría que sea "gente" que no es "ser humano" ni "persona". Simplemente, "asquerosa". Como un nivel previo.

Ahora les pido que hagan un pequeño ejercicio mental. Olviden la foto del individuo en cuestión. Imagínenese a una fémina progre. Nuestra ministra de Igualdad, por ejemplo. Sustituyan donde dice la palabra "judío" por la de "embrión". Y a ver si son capaces de ver cuál es la diferencia.
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18 de marzo de 2010

Casos extremos de aborto

La semana pasada les prometí tratar este tema más en profundidad. Aquí les traigo el artículo que publiqué hace dos días en Religión en Libertad, abundando en los argumentos que les expuse.

Estos días se debate en Argentina un caso límite, por varias razones. Se trata de una niña de 15 años, que fue violada por su padrastro, un suboficial de 50 años de edad, que pertenece a la Policía de la Provincia de Chubut. A consecuencia de la violación, la chica quedó embarazada. Es fácil imaginar la situación de tragedia de la niña ante una situación así. Al robo infame de su dignidad por parte de su propio padre se une el trauma y la dificultad de haber quedado embarazada con tan solo 15 años.

No he podido confirmar si fue la propia niña o su madre la que solicitó que ante este caso dramático y excepcional se autorizara el aborto. No porque el feto viniera con complicaciones, o porque estuviera en peligro la vida de la adolescente de seguir adelante con su embarazo. La razón que se esgrime es el trauma psicológico que este embarazo causa a la menor, agravado por el hecho de haber sido violada y porque el violador haya sido su propio padre.

Cuando la madre de la chica, Aurora Fuentes, acudió al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia para solicitar que se le practicara un aborto a su hija, el Comité de Bioética del hospital le denegó la solicitud. Por eso la madre acudió a la justicia, pidiendo auxilio. Después de que el Juzgado de Familia de la ciudad de Comodoro en primera instancia y la Cámara de Apelaciones, más tarde, negaran la solicitud de aborto de la menor, los jueces de la Sala Civil del Superior Tribunal de Justicia, dictaminaron a favor de la niña.

No lo esperaba porque nos lo habían negado en todos lados. No esperaba un fallo positivo. Era lo que menos esperaba, en realidad”, afirmó la madre de la niña violada. La noticia de la resolución del Superior Tribunal les llegó al mediodía. La adolescente, según su madre, reaccionó con “una mezcla de todo un poco. Estaba contenta, pero también sigue esperando, porque hay que ver qué dictaminan los médicos también, ¿no es cierto?”. Y es que tras el dictamen inicial negativo del comité de Bioética del hospital, la madre no se fía. “El Comité de Bioética del Hospital lo había negado. Creo que por eso mismo el hospital está descartado para que interrumpa el embarazo de mi hija. Nos falló de entrada, no le tenemos confianza. Con nosotras el hospital público ya falló, y no podemos confiar en que hagan bien las cosas. Porque además de interrumpir el embarazo es importante que preserven el material genético, como prueba para la causa penal por violación. Vamos a tener que recurrir a algún otro lugar.”

El caso se complica, porque por lo que he podido leer, el presunto violador tiene que someterse a una prueba de ADN para confirmar su paternidad, y además, ha intentado suicidarse, cortándose el cuello. Tendría gracia (una gracia macabra) que resultara no ser él el padre de la criatura al final…

Este caso plantea unos serios interrogantes. ¿De quién es la decisión de abortar? ¿Es lícito recurrir a un aborto ante un caso extremo como este? ¿Se debe condenar a la niña a vivir para siempre con el estigma de haber sido violada y tener un hijo que es a la vez su hermano?

No seguir con eso es la decisión de ella. Por más que opine gente de afuera, o la Iglesia, esto le pasó a ella, por eso hay que respetar lo que ella quiera. Como mamá, me interesa que se la respete. No puedo ya de tan joven desilusionarla. La apoyo en las decisiones que toma porque está en su derecho. Esperemos que todo salga bien, y confiamos en que Dios siga protegiendo a mi niña”, dice la madre.

Que así sea. Pero entretanto es menester recapacitar lo que está en juego en este caso. Por un lado, la dignidad pisoteada de una niña, que tendrá que vivir toda su vida con el lastre de haber sido violada y haber quedado embarazada. Cada vez que mire la cara de su hijo-hermano recordará con horror aquel momento tremendo que le ha marcado de por vida. Por otro lado, la vida del hijo, inocente de todo en este caso. Por otra parte, como agravante, es posible que sufra algún defecto genético debido a la consanguineidad. Para protegerle de sus posibles malformaciones, así como del escarnio de vivir siendo señalado siempre como “el hijo de su hermana”, la solución que se plantea es matarle antes de que se desarrolle lo suficiente como para que ya de pena hacerlo.

La niña estaba embarazada de 19 semanas. Hay que darse prisa, afirman algunos, porque se perdió demasiado tiempo en lograr la autorización judicial y el feto ya está formado. Conviene recordar que técnicamente hablando, aborto es “la pérdida del producto de la concepción antes de las 22 semanas y/ o aquel feto que pese menos de 500 gramos”. Por supuesto, dicha “pérdida de producto de la concepción” puede ser espontánea o provocada. En este caso, al acercarse tanto al límite temporal, el procedimiento que se utilizará será el de provocar un parto. Se estimularán artificialmente contracciones a la madre y se dilatará el cuello del útero, con lo que se producirá el parto de un feto sumamente inmaduro, que es probable nazca vivo, pero que morirá al poco tiempo. Aunque se le tratara de mantener con vida, sus pulmones aún no serán capaces de respirar por sí mismos y morirá sin remedio. Por eso hay que darse prisa. Cada día que pasa agrava la situación…

Lástima que demoraron tanto – ha dicho la madre - pero ahora hay que ver qué es lo que determinan los médicos. Era la decisión de ella, y lo que ella esperaba y estaba deseando. Ella por un lado está tranquila pero a la vez está a la expectativa de qué es lo que van a decidir los médicos y el que quiera realizar el aborto”. Se le hiela a uno la sangre al leer palabras tan frías de una madre. Y es que el caso, indudablemente, es excepcional. Pero nunca se puede justificar la muerte de una persona para resolver el problema de otra. Por muy grave que este sea. Los mismos argumentos que fueran utilizados para defender este caso los podría usar, por ejemplo, un yerno, al que su suegra le estuviera destrozando el matrimonio, para justificar su asesinato. Aunque supongo que en el caso de la suegra, por lo menos lo haría sin que ella se enterara y sin provocarle dolor.

La madrugada del viernes pasado, finalmente, la niña abortó en el Centro Materno Infantil de Trelew. El bebé, que nació vivo, sobrevivió en agonía tres horas. “Estoy un poco más tranquila. He podido lograr un futuro mejor para mi hija”, dijo la madre. Entre tanto, en la misma comarca, se ha conocido otro caso similar, de otra chica de 15 años embarazada de 22 semanas tras haber sido violada por su padrastro. En este caso no solo el comité de bioética del hospital, sino también la juez, a la que recurrió la madre, han fallado en contra del aborto. Será porque ya el feto es demasiado grande…

Publicado en Religión en Libertad el 16 de marzo de 2010
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17 de marzo de 2010

Falsos argumentos para declarar que el aborto es un derecho

Como hoy estoy algo cansado y he encontrado una perla, plagio 100% la declaración de la Asociación Española de Ladrones y Bandidos, que he encontrado en el blog Abrazados a la Verdad. Mi enhorabuena al autor.


La Asociación Española de Ladrones y Bandidos, reunida en sesión extraordinaria,

Declara:
  • Que la nuestra es una de las profesiones más antiguas de la Humanidad.
  • Que de nuestro oficio dependen millones de familias en todo el mundo.
  • Que las riquezas están muy injustamente repartidas.
  • Que cada persona tiene el derecho a elegir los criterios morales y éticos por los que se rije, y el Estado no puede imponer una norma universal de lo que es lícito y no es lícito hacer.
  • La imposibilidad de erradicar la práctica arraigada del robo.
Y por ello exige:
  • Garantías legales y jurídicas para poder desempeñar nuestro trabajo con seguridad, equidad y confidencialidad.
  • La certeza de que ningún ladrón, por el mero hecho de desempeñar su trabajo, vaya a la cárcel.
  • La desaparición del delito de robo del Código Penal.
  • La desaparición del 7º mandamiento de la Ley de Dios.
  • La enseñanza en las escuelas de la diversidad y legitimidad de oficios.
  • El fin de la estigmatización pública de nuestro colectivo.
  • La desaparición de la Policía y Guardia Civil.
  • La adaptación de la legislación española en materia de robo a las legislaciones más avanzadas de nuestro entorno: Bielorrusia, Somalia, Irak, Venezuela, Sudán, Birmania…
  • La adaptación de nuestra legislación en materia de robo a la realidad y la demanda social.
  • La eliminación de los dogmatismos morales en el discurso público sobre el robo.
  • La puesta al día de nuestra legislación, que es un auténtico coladero.
Con ello, aseguramos:
  • La drástica reducción de los robos.
  • Un aumento de la seguridad pública y ciudadana.
  • La creación de aproximadamente 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

 La Asociación Española de Ladrones y Bandidos es la primera interesada en la desaparición de la clandestinidad y la violencia con que se llevan a cabo actualmente los robos.
_________________________________________

NOTA: Cualquier parecido con los argumentos esgrimidos para defender la Ley del Aborto es pura coincidencia.
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16 de marzo de 2010

Dos casos de fecundación in vitro

Una amable lectora del blog me envía un enlace muy interesante a un artículo con dos casos reales que dan que pensar:

CASO Nº1. Año 2000. Una mujer inglesa debe someterse a un tratamiento contra el cáncer. Antes de quedar estéril, se le extraen sus óvulos y se fecundan con esperma de su marido. Los embriones generados se guardan a la espera de que la mujer se recupere, para poder implantárselos. No se les puede negar a unos padres la posibilidad de disfrutar de la paternidad a consecuencia de una enfermedad, sobre todo cuando existen técnicas médicas que permiten salvar ese escollo. Los padres tienen derecho a ser padres, por encima de las dificultades que les plantee la naturaleza.
Año 2002: La pareja se divorcia, y el ex - marido pide la destrucción de los embriones: En las actuales circunstancias ya no desea ser padre. Con el mismo argumento, pero usado en sentido contrario, se niega ahora a que los embriones se implanten en el útero de su ex – mujer. "Quiero ser capaz de elegir cuándo y con quién quiero ser padre", argumenta el hombre, con toda lógica. La pareja entabla un contencioso judicial que acaba en el año 2007, cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos da la razón al ex – marido. La legislación inglesa requiere el consentimiento de ambos padres parea realizar la implantación de los embriones congelados. Y obliga a su destrucción, una vez trascurridos cinco años. Esto es lo que ha ocurrido finalmente, privando a la mujer de la posibilidad de ser madre jamás. Y destruyendo de paso la vida de todos los hijos que tenía en suspensión vital, en el ostracismo de un tanque de nitrógeno líquido a -196º C.

CASO Nº 2. Un matrimonio americano, tras varios intentos fallidos de embarazo por vía natural, recurren a técnicas de fecundación in vitro. Como resultado surgen 9 embriones, y se le implantan dos a la mujer. Por desgracia, no llegan a término y se produce un aborto espontáneo. Un par de años después, el matrimonio se divorcia. Entre los bienes a repartir están sus siete embriones tenidos en común, que se encuentran a la espera de destino. La mujer quiere que se los implanten. El marido trata de impedirlo, con el argumento de que son un simple material biológico, y que de ser implantados en su ex – mujer le convertirían a él en padre sin desearlo (un cierto modo de “violación a la inversa”). Por la misma razón que se puede recurrir a la técnica cuando uno desea tener un hijo, aunque la naturaleza no lo permita, se puede uno negar a la paternidad cuando cambian las circunstancias, y utilizar dicha técnica en sentido contrario.
Un juez considera válido el criterio de que los embriones congelados son seres humanos, y otorga la custodia de los mismos a la madre. Pero más al poco tiempo, la mujer se casa de nuevo y decide que ya no quiere tener a esos hijos fecundados con esperma de su ex - marido. Como es lógico, prefiere intentar tener otros con su nuevo esposo. Por lo que como los embriones ya no le sirven, decide donarlos a otras parejas estériles que los puedan aprovechar.
Mientras tanto, el ex – marido había recurrido la sentencia que le daba la custodia de los embriones a la mujer, consiguiendo finalmente un fallo favorable, sobre la base de que "sería repugnante" que el hombre tuviera que soportar las consecuencias psicológicas de su paternidad forzada, fueran cuales fueran las circunstancias. Ahora ambos son co-custodios del destino de sus embriones congelados.

Si estos dos casos no les han hecho pensar si de verdad la fecundación in vitro puede ser aceptable desde el punto de vista de la Bioética lamento informarles que están ustedes ya infectados del virus de la relatividad que nos amenaza, tratando de hacer pasar como normal lo que es simplemente una aberración y un verdadero ataque a la Humanidad.
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15 de marzo de 2010

El progresista Miguel Delibes

"En nuestro tiempo es casi inconcebible un progresista antiabortista. Pero surgió el problema del aborto, del aborto en cadena, libre, y con él la polémica sobre si el feto era o no persona, y, ante él, el progresismo vaciló. El embrión era vida, sí, pero no persona, mientras que la presunta madre lo era ya y con capacidad de decisión. No se pensó que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizá porque el embrión carecía de voz y voto y políticamente era irrelevante. Entonces se empezó a ceder en unos principios que parecían inmutables: la protección del débil y la no violencia. Contra el embrión, una vida desamparada e inerme, podría atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad si su eliminación se efectuaba mediante una violencia indolora, científica y esterilizada. Los demás fetos callarían, no podían hacer manifestaciones callejeras, no podían protestar, eran aún más débiles que los más débiles cuyos derechos protegía el progresismo; nadie podría recurrir. Y ante un fenómeno semejante, algunos progresistas se dijeron: Esto va contra mi ideología. Si el progresismo no es defender la vida, la más pequeña y menesterosa, contra la agresión social, y precisamente en la era de los anticonceptivos, ¿qué pinto yo aquí? Porque para estos progresistas que aún defienden a los indefensos y rechazan cualquier forma de violencia, esto es, siguen acatando los viejos principios, la náusea se produce igualmente ante una explosión atómica, una cámara de gas o un quirófano esterilizado."


Miguel Delibes, Tribuna de ABC el 14 de diciembre de1986 con el título "Aborto libre y progresismo", un año después de que se despenalizara en España el aborto en tres supuestos. Fruto de aquella ley han muerto más de 1.200.000 personas en España desde entonces.
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12 de marzo de 2010

Razones para justificar el aborto

ACTUALIZADO 14/03: El aborto se produjo, finalmente, la madrugada del pasado jueves. El feto nació vivo y sufrió tres terribles horas de agonía fuera del vientre materno antes de fallecer.


En Argentina se ha producido un pequeño escándalo porque a una niña de 15 años, embarazada de su padre, que la violó, el comité de bioética del Hospital Regional de Chubut, donde pedía que se le practicara un aborto, se lo denegó. La madre de la niña acudió a los tribunales, quienes han dado finalmente la autorización para que se realice el aborto. Ahora están buscando a toda prisa dónde realizar el aborto, porque la madre no se fía del hospital que lo negó inicialmente. Debe pensar que los médicos, en represalia, la dejarán morir desangrada o algo así. Tal vez la madre cree que los médicos que están a favor de la vida del feto están en contra de la de la madre adolescente, y que con el mismo afán que defienden la vida de este serán descuidados para atender la salud de aquella.

Al margen de la controversia por este detalle nimio, traigo hoy este tema a colación porque es significativo de la esquizofrenia en que está nuestra sociedad. Al niño, concebido de forma tan cruel, no se le reconoce el derecho a vivir. Al ser un caso extremo, muchos podrán argumentar razones abundantes que lo justifiquen: El niño nacerá, seguro, con problemas genéticos derivados de la consanguineidad, es un drama para la madre adolescente tener un hijo que a la vez es su hermano… pero ¿qué culpa tiene el hijo? ¿Acaso alguno de nosotros elige la época histórica donde prefiere nacer? ¿O la familia? ¿O la nacionalidad? En absoluto. Todos nacemos producto de un maravilloso azar (para los creyentes, del designio divino, que es más razonable) que nos proporciona un país, una cultura, una época histórica, un cuerpo determinado… Todos tenemos exactamente la misma dignidad, que nos hace a cada uno único e irrepetible. Nadie tiene derecho a usar a otra persona para su propio provecho ni a decidir qué vida humana tiene derecho a ser vivida… Todo esto cede, en el caso que nos ocupa, a los intereses de la madre embarazada, porque todos cierran los ojos al hecho incontestable de que de lo que se habla no es de un conjunto de células, sino de un ser humano. Herido en su dignidad aún antes de nacer. Pero al que se le quiere quitar incluso su dignidad pisoteada, al dejarle sin derecho siquiera a vivir. Por eso se quiere proceder con el aborto cuanto antes, para que no le de tiempo a crecer más. Que ya está de 19 semanas…

Por desgracia, ayer mismo saltó a la luz otro caso prácticamente idéntico: Otra chica de la misma zona, también violada, en este caso por su padrastro, y embarazada de 20 semanas… Habida cuenta del precedente, se temía que el comité bioético del hospital volviera a fallar en contra. No fue así, En este caso se tuvo la precaución de nombrar un comité ad hoc, que dictaminó a favor del aborto. El susodicho comité estaba formado por cinco profesionales de la salud. A saber: Dos psicólogos (mujeres), dos pediatras (una mujer y un varón) y una ginecólogo. Ninguno de sus integrantes había tenido nada que ver con el caso anterior. Dado que es un feto en avanzado estado de gestación, lo que se hará también en este caso es provocar un parto prematuro, dejando después morir al recién nacido. Todo muy humano…

El próximo martes les prometo profundizar más en este tema en mi artículo semanal en Religión en Libertad.
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11 de marzo de 2010

Seres humanos, pero no personas (todavía)

El dualismo es uno de los presupuestos ideológicos que niegan el carácter de persona a algunos individuos humanos. Este principio contrapone vida biológica y vida personal, y atribuye la condición de persona tan sólo a aquel ser humano, que sea capaz de realizar actualmente determinadas funciones, los llamados “indicadores de humanidad”. Según este principio, se considera persona a aquel ser humano que posee un conjunto de características presentes actualmente y funcionales, y que puede llevar a cabo un conjunto de operaciones. Así, el dualismo considera como persona sólo a aquel ser humano que se comporta o puede comportarse inmediatamente como persona. Allí donde tal capacidad no sea empíricamente constatable no nos encontraríamos ante una persona, aunque se trate de organismos pertenecientes a la especie humana. La mayoría de los defensores del aborto se apuntan a esta teoría, que es la única manera de justificar la destrucción de un embrión o un feto. Dado que no es posible negar que el embrión sea un ser vivo ni que pertenezca a la especie humana (con la excepción de la ministra de “igual-dá”, que tras profundos estudios sobre el flamenco ha llegado ella sola a la conclusión de que no hay ningún argumento científico que lo justifique), se inventa un estadio intermedio, en el que “todavía” no se es persona. Es decir, un embrión sería un ser humano, pero no-persona. El problema, por supuesto, es definir cuándo ese embrión empieza a ser persona. Para algunos (los menos), sólo cuando la sociedad se lo reconoce. Es decir, según el Código de Derecho Civil, cuando han pasado 24 horas tras el nacimiento. Este argumento es tan pobre, que no merece la pena ni discutirlo. Cualquier estudiante de 1º de Derecho es capaz de distinguir entre “persona” y “personalidad jurídica”. Otros opinan que es a partir de las 14 semanas de gestación, basándose en que es el plazo que marca la nueva ley para permitir el aborto a libre disposición. Esta postura es igualmente rebatible con el mismo argumento que la anterior. Los demás se quedan en una indefinición: “No sabemos cuándo se empieza a ser persona, pero en cualquier caso, ocurre en algún momento entre la gestación y el nacimiento.” Estos tales se califican a sí mismos.
Desde esta perspectiva dualista, la experimentación con embriones no sólo no plantea ningún problema ético sino que es muy positiva. En efecto, los embriones, aun perteneciendo biológicamente a la especie humana, no pueden ser considerados personas, al carecer de las características que les hagan poder comportarse como tales. La experimentación con ellos va encaminada a mejorar la vida de las personas, los seres humanos que sí reúnen las características para ser considerados como tales, y por tanto, dotados de dignidad. Por tanto, nada podría ser más noble: Al igual que el hombre se sirve de la Naturaleza para su servicio, está legitimado a servirse también de los embriones para lograr avances científicos que mejoren su calidad de vida.
Como consecuencia lógica de este principio encontramos la tesis de un exponente paradigmático en la bioética contemporánea, el profesor norteamericano de medicina en la Rice University, Tristam Engelhardt, el cual jerarquiza a los seres humanos en razón de la posesión o no de autoconciencia y de la libertad. Según él “Los seres humanos adultos competentes -no los mentalmente retrasados- tienen una categoría moral intrínseca más elevada que los fetos o los niños pequeños.” Fruto de esta escalofriante afirmación se deriva la primacía de los padres sobre el feto. Es de su propiedad y pueden disponer de él hasta que tome posesión de sí mismo como entidad consciente, hasta que le otorguemos una categoría específica en la comunidad. Por eso los padres tienen derecho a decidir sobre el futuro de los embriones sobrantes fruto de las técnicas de fertilización in vitro. Siempre según Engelhardt, “existe una distancia entre lo que somos como personas y lo que somos como seres humanos y es el abismo que se abre entre un ser reflexivo y manipulador y el objeto de sus reflexiones y manipulaciones.” (Engelhardt,T. Los fundamentos de la Bioética, Barcelona, Paidos, 1995)
De aquí procede la legislación permisiva con el aborto, basada en la supuesta primacía del derecho de la madre sobre el del embrión o feto. Asimismo, la investigación con embriones no es más que un paso lógico en el camino iniciado con la aceptación de la licitud del aborto: Si se puede matar a un embrión, ¿por qué no es lícito usarlo para experimentar? La generalización de las técnicas de fecundación in vitro ha propiciado la existencia de embriones supernumerarios, que esperan congelados destino: Ser implantados, utilizados para investigación o finalmente destruidos. Esta es la sociedad que estamos construyendo.

(Publicado en Religión en Libertad el 9 de marzo de 2010)
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10 de marzo de 2010

Campaña contra el aborto en Polonia

En una calle de la ciudad de Poznan, en el oeste del país, los defensores de la vida han colocado un enorme cartel en el que se recuerda a los polacos que "El aborto fue introducido para las mujeres polacas por Hitler el 9 de marzo de 1943", refiriéndose a una ley aprobada por el régimen nazi durante su brutal ocupación de Polonia de seis años. Se trata de un impactante mensaje, muy apropiado por la comparativa, que en Polonia resulta aún más llamativa, ya que Hitler acabó con un 20% de la población polaca.
Si bien Hitler animó a las mujeres alemanas a tener muchos hijos, para asegurar la continuidad de la raza aria, también es cierto que en Alemania se utilizó el aborto para acabar con la vida de los que no eran de la raza elegida.
Muchos se escandalizan por el mensaje o la crudeza de las imágenes, pero es que el aborto es una práctica eugenésica, disfrazada de todas las bondades que se quiera. En el fondo, sólo se puede justificar por el desprecio a la dignidad de la vida que se destroza. Igual que Hitler despreciaba la vida de los judíos, a los que consideraba seres inferiores. Duele y escuece, pero esta es la cruda realidad.
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9 de marzo de 2010

Bioética básica: El embrión es un ser humano


Hacer click aquí para ver el video:   http://informa-scjn.webcom.com.mx/12_d.html

Hoy les traigo el enlace a un video con la comunicación ante la Suprema Corte de justicia mexicana del Dr. Carlos Fernández del Castillo Sánchez, director del Centro Mexicano de Ginecología y Obstetricia SC . Con 53 años de ejercicio profesional y más de 30.000 partos atendidos, este ginecólogo defiende con argumentos científicos la vida del embrión y el feto, con la misma fuerza y convicción que defiende la de cualquier otro ser humano ya nacido.
Merece la pena escucharle. Son sólo diez minutos. Toménselo como una introducción a la bioética básica. No se puede decir mejor y de forma más sencilla. Le entran a uno ganas de arrancarse a aplausos cuando acaba.
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8 de marzo de 2010

El Ayuntamiento de Getafe otorga un premio a la Clínica Dator en el día de la mujer trabajadora

El Ayuntamiento de Getafe otorga cada año unos premios, los “Premios 8 de marzo de Getafe”, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. El susodicho Ayuntamiento, ante quien se presentó la candidatura de la madre de Sandra Palo para el Premio 8 de Marzo de Getafe en el Ámbito Nacional, decidió finalmente otorgárselo a la Clínica Dator, por su incansable labor en defensa de la salud sexual y reproductiva de las mujeres. Sí, han leído bien: A la clínica Dator. La misma que, como todo el mundo sabe, se carateriza por defender la salud sexual y reproductiva de las mujeres. Que es la razón por la que ha conseguido el premio. Porque ser la clínica abortista de referencia en España es señal inequívoca de su lucha por la salud sexual y reproductiva de las mujeres. Como todo el mundo sabe, dicha salud se cuida practicando un aborto cuando se produce un "embarazo no deseado". Gracias a empresas ilustres como esta clínica, hoy las mujeres en España pueden presumir de evitar los embarazos no deseados. Bueno, no exactamente evitarlos, porque claro, cuando se practica mucho sexo se corre un riesgo mayor de quedarse preñada. La palabra más acertada aquí sería terminarlos. A no ser que por embarazo se entienda dar a luz un bebé vivo. Entonces sí sería correcto decir que el aborto contribuye a evitar el número de embarazos no deseados. Lo que los responsables de la clínica premiada están haciendo es terminar una gestación no deseada, matando al ser humano inocente, víctima de la locura de nuestra sociedad. En este video promocional de la clínica se puede ver una muestra de su incansable labor y su inapreciable contribución a la defensa de la salud sexual y reproductiva de las mujeres. 


Este premio, por si solo, merece una entrada de honor en el libro de la antología del diaparate. Sugiero al Ayuntamiento de Getafe  que, como desagravio a la madre de Sandra Palo, que quedó finalista en este premio, para repetir en el Guinness de la estulticia el año que viene, y como muestra de su afecto y solidaridad, nombren pregonero en las próximas fiestas de mozos, casados, viudos y divorciados, a Rafita, el asesino de su hija. Qué mejor ejemplo de chaval honrado y sano, motivo de orgullo y modelo para la chavalería getafense. Quién si no él puede ser digno de semejante mención.
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7 de marzo de 2010

Vengo de la manifestación contra el aborto

Dicen unos que hemos sido unos 600 mil los asistentes. No lo sé. Siempre me dan reparo estas cifras, que los organizadores hinchan y los medios contrarios deshinchan y, si pueden, silencian.
Lo que sí puedo decir es que si Bibiana se hubiera asomado a su despacho al pasar los manifestantes frente a él, seguro que se le habría caído la cara de vergüenza. Los manifestantes la han saludado con gritos de "Bibiana, no te acerques a nuestros hijos" y otros del estilo. Por más que el presidente se empeñe en alabarla y llamarla "valiente" por lo que ha tenido que aguantar, nadie olvidará nunca su papel fundamental en esta ley injusta, que consagra como un derecho la destrucción del nasciturus.
En esta lucha, se ha puesto de su lado la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín. Ella, tan demócrata, ha manifestado su "profundo respeto" por las manifestaciones y concentraciones celebradas hoy contra la nueva Ley del Aborto, pero también ha advertido que el Gobierno "seguirá trabajando en favor de los derechos de las mujeres". O sea, que le traen al fresco. Como dijo ayer ZP, "sólo la hipocresía o el intento de convertir determinadas convicciones religiosas en normas cívicas universales permitirían negar que era necesaria la aprobación de la Ley del Aborto".
Me produce repugnancia intelectual que se intente engañar a la gente con mentiras descaradas. Miren, si no, lo que dijo ayer ZP, orgulloso de su ley, en un acto con motivo del día de la mujer trabajadora, en el que coincidió con la benjamina del gobierno:
"Podemos congratularnos de que estemos a punto de superar una ley que hace un cuarto de siglo suponía un avance, pero que hoy presentaba problemas en su aplicación y sólo la hipocresía o el intento de convertir determinadas convicciones religiosas en normas cívicas universales permitirían negarlo"
MENTIRA: No se trata de imponer convicciones religiosas sino de defender la dignidad del ser humano, que este gobierno se ha encargado de pisotear.
"La ley afirma esa dignidad y protege esa seguridad. Ninguna mujer podrá ir a la cárcel por interrumpir su embarazo. Esto es lo que hemos venido salvando cívicamente. Cuando elaboramos el anteproyecto o cada vez que hemos superado una votación en el Congreso o en el Senado"
MENTIRA: Ninguna mujer ha ido nunca a la cárcel por abortar.

Y Bibiana lo remató con unas frases antológicas:
"Sé lo que significa esta ley para miles de mujeres de este país, especialmente para aquellas que han vivido con el miedo de que su expediente pudiera terminar en el juzgado"
"Esta ley equipara España a sus vecinos europeos, ofrece más garantías y apuesta por la prevención"
MENTIRA REPETIDA (claro, no va a ser menos que su jefe...). Ningún país tiene una ley tan salvaje, que consagre el aborto como un derecho. No hay más garantías en ella, porque solo se busca facilitar el aborto, y no apuesta por la prevención, pues fomenta el pansexualismo, con lo que aumentarán los embarazos entre adolescentes y jóvenes.
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5 de marzo de 2010

Políticos excomulgados por votar a favor del aborto

Hoy me salgo marginalmente del tema bioético para entrar en una cuestión religiosa de actualidad. Pero como estamos en vísperas de una gran manifestación contra el aborto, creo que el tema es relevante. Había discusión sobre la posible excomunión latae sententiae en la que han podido incurrir los diputados que votaron a favor de la nueva ley del aborto. Según opinión de algunos, todos los diputados que la han firmado están colaborando con dicha ley, facilitando de este modo la realización de múltiples abortos, por lo que incurrirían en las condiciones para que dicha excomunión tuviera efecto. Otros (más de 62.000 hasta la fecha) han apoyado la iniciativa de la plataforma http://www.majestadnofirme.com/ considerando que pende sobre el Rey la amenaza de excomunión si sanciona la ley con su firma. Por cierto, que el tema ya es irrelevante: El Rey firmó el día 3 de marzo la ley. Queda al menos el testimonio de tantos que le pidieron al Rey un gesto que pudo hacer y no hizo. Él sabrá por qué.
Les parece a tales que la excomunión de estos políticos es un justo castigo por sus pecados, al haber permitido con su firma tales atrocidades. Sin embargo, a tenor del Código de Derecho Canónico, los políticos que posibilitan la ley del aborto con su firma no están excomulgados. Lo cual no impide que por su condición de situación pública de pecado no puedan acercarse a comulgar sin mediar confesión previa y pública demostración de arrepentimiento (puesto que también su pecado es público). Pero no están excomulgados. Parece lo mismo, pero hay una diferencia muy significativa. La excomunión es una pena muy grave, que implica una ruptura con los vínculos que unen al creyente a Cristo por medio de la Iglesia. No pone a la persona fuera de la Iglesia, pero sí la separa de la participación de la comunión en todos sus sacramentos.
El Código de Derecho Canónico dice al respecto en el nº 1398: “Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae”. Este tipo de excomunión es en el que incurre ipso facto aquel que ha cometido el acto que tiene como castigo tal pena (en este caso, procurar un aborto, si este se llega a producir). Aclaremos este punto. Según el Derecho Canónico, la pena de excomunión le debe ser impuesta al reo de modo expreso, mediante un proceso judicial o, excepcionalmente, mediante un procedimiento administrativo. Estas son las penas ferendae sententiae. Pero en algunos casos el reo incurre en la pena latae sententiae, es decir, automáticamente, por el hecho de cometer el delito. De este modo se le obliga al reo a convertirse él mismo en su propio juez, y juzgar que ha incurrido en el tipo penal. El Derecho Canónico prevé que este modo de imponer la sanción penal sea excepcional, para los delitos más graves. Y procurar un aborto lo es.

  1. La excomunión es una pena gravísima en la Iglesia. El CDC en su número 1331 enumera las penas que sufre el excomulgado, al que se le prohíbe entre otras cosas lo siguiente:Tener cualquier participación ministerial en la celebración del Sacrificio Eucarístico o en cualesquiera otras ceremonias de culto.

  2. Celebrar los sacramentos o sacramentales y recibir los sacramentos.
Es, pues, una pena muy seria. No sólo no puede comulgar: Es que no puede acercarse a ningún sacramento, ni siquiera a la Confesión. Sólo el Obispo puede levantar la excomunión, quedando entonces el reo posibilitado para acercarse a recibir la Confesión. Puede que a los no creyentes esto les traiga al fresco. Pero a los creyentes debería preocuparles.
Pues bien, el CDC deja bien claro que incurre en esta pena, que no requiere notificación expresa, solamente quien procura un aborto, y únicamente en el caso de que este se llegue a producir. Si hubiera intención de producirlo, pero no se llegara a realizar, no hay excomunión latae sententiae. Los que procuran el aborto, y por lo tanto, están penados con excomunión latae sententiae, son el médico, los que inducen a la mujer a abortar, así como la propia abortista. Por el contrario, no ha procurado DIRECTAMENTE el aborto ninguno de los diputados que han firmado la ley, aunque su participación haya sido importante para que se produzcan muchos abortos. Por tanto, ninguno de ellos está excomulgado. ¿Cuánta gente, pues, estaría excomulgada en España? Si consideramos la cifra de 1.2 millones de abortos producidos legalmente desde la despenalización del delito, y asumimos que en cada aborto han participado de promedio 4 personas (entre la madre, el padre, el médico, la enfermera y alguno de los abuelos maternos), resulta que en España habría actualmente casi 5 millones de personas excomulgadas (un 11% de toda la población española). Afortunadamente, el Derecho Canónico es mucho más permisivo con el infractor que el Derecho Civil, para quien la ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento. Así, el CDC dice en su punto nº 1323 que “no queda sujeto a ninguna pena quien, cuando infringió una ley o precepto… ignoraba sin culpa que estaba infringiendo una ley o precepto; y a la ignorancia se equiparan la inadvertencia y el error,” además de otras circunstancias que no vienen ahora al caso. Por tanto, es de suponer que la cifra de los que sabían que tal acto era un delito penado con tan grave pena sea muy pequeña. 
Pero que nadie cante victoria. No todo el campo es orégano. Los políticos firmantes de la ley no están excomulgados. Pero han cometido un pecado grave y de forma pública. Que es motivo de escándalo. Como lo es el caso de los divorciados que conviven con otra pareja públicamente. Según el CDC en su número 915, “no deben ser admitidos a la sagrada comunión los excomulgados y los que están en entredicho después de la imposición o declaración de la pena, y los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave”. Así pues, cualquier sacerdote sabe que a tales personas les está prohibido acercarse a recibir la Comunión. Si les ven en una Misa, deben advertírselo previamente para que no se acerquen a recibir la Comunión. Y si a pesar de todo se acercan en la fila, deben negarles la recepción del Sacramento. Los políticos incluidos en esta categoría deben retractarse públicamente de su pecado y confesarse antes de acceder al sacramento de la Eucaristía, pero también es verdad que nada impide que se les declare la excomunión, no latae sententiae sino ferendae sententiae, por imposición de la autoridad canónica.

Todo esto lo ha explicado en varias ocasiones el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Martínez Camino. La última, la semana pasada, con ocasión de la aprobación de la funesta ley por el Senado. Y yo me pregunto ahora. ¿Qué habría pasado si nuestros obispos hubieran sido más firmes y hubieran explicado esto claramente? Seguro que habrían sido acusados de ingerencia política, y alguien hasta puede que se replanteara los acuerdos Iglesia-Estado.¿Y qué? Imagínense ustedes que la Conferencia Episcopal publica un documento donde esto quedara aclarado. Un documento en el que se dijera sin ambigüedades que los políticos que han votado a favor de la ley del aborto no pueden acercarse a comulgar porque son pecadores públicos, si no se arrepienten primero también públicamente y se confiesan. Imagínense que hubieran ido más allá incluso, y hubieran dicho que pedirían para todos aquellos que firmaran la ley del aborto la excomunión ferendae sentencia. Supongan además que ese documento recordara que los fieles cristianos no pueden votar a los partidos que hayan votado a favor de esta ley. Y que después de eso, en todas las homilías de un domingo (por qué no el próximo 7 de marzo, día de la manifestación a favor de la vida) se leyera este documento. Seguro que se montaba un gran escándalo. Pero seguro también que tal vez algo cambiaba…
Lo que es sorprendente es la respuesta de Mons. Martínez Camino ante la pregunta de si esta doctrina afectaba también al Rey. Según él, «el caso del Rey es único, distinto del político que da su voto, pudiendo no darlo. La Conferencia Episcopal no va a dar consejos ni declaraciones por el acto del Rey, que es distinto al del parlamentario». Pues yo no entiendo la diferencia. Intuyo la razón de tan sorprendentes declaraciones, pero discrepo profundamente de tal estrategia. Dicho sea con todo el respeto.

(Publicado en Religión en Libertad el 2 de marzo de 2010)
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4 de marzo de 2010

Y el Rey firmó

Ya está. Publicada en el BOE. Con las bendiciones de quien tiene que bendecirla. La primera ley en el mundo que convierte el aborto en un derecho (?) se conoce desde ahora como Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. El Rey la sanciona con esta palabras iniciales:
Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica...
Y luego dice en su disposición final sexta, antes de estampar en ella su firma:
Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta ley orgánica.
Pues nada, a mandar.
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3 de marzo de 2010

Los derechos de las mujeres que defienden las feministas

Pido perdón por la foto con la que acompaño este artículo hoy. A algunos les molestará. No es mi intención hacer propaganda, sino mostrar con crudeza lo que se esconde detrás del supuesto feminismo, que a la postre no es más que un ataque a la religión católica, a la que se considera causa de la indefensión de las mujeres en el mundo.
Estos dÍas se está celebrando en Nueva York la sesión anual de la Comisión sobre la condición de la Mujer en la sede de las Naciones Unidas. Nuestra ministra de Igual-dá, mi amiga Bibiana Aído (que me escribe para acusar recibo de mis escritos de protesta con frases que recuerdan aquello de "¿De dónde vienes? Manzanas traigo") se ha ido allí a defender la llamada Declaración de Córdoba, que es un documento tan tendencioso que no hay por dónde cogerlo.
Sinceramente, si se dedicara a defender estas posturas a costa del dinero del partido, no pondría objeciones. Pero lo lamentable es que un planteamiento tan sectario se financie con los impuestos de todos los españoles.
La Declaración de Córdoba es el documento final del congreso denominado FEMININARIO, cuyo sugestivo título es “LOS DERECHOS DE LAS MUJERES SON DERECHOS HUMANOS" y que se celebró en la ciudad de los califas en noviemnbre del año pasado. Entre otras lindezas, para defender los derechos de las mujers, las 500 firmantes de este manifiesto afirman lo siguiente:
"Todos los avances que han permitido la extensión de derechos en nuestras sociedades han sido propiciados por la agenda de la igualdad impulsada por el movimiento feminista internacional", pero que "es clave también no perder de vista el movimiento de reacción que se ha producido frente a cada paso de avance".
¿Adivinan quién ha sido el reaccionario que ha frenado la extensión de derechos? El punto 1º de sus "decisiones" lo aclara:
"Que dado que perviven anacronismos conceptuales por parte de quienes se resisten al avance de los Derechos de las Mujeres. Dado que la plena ciudadanía se desarrolla en estados democráticos y no teocráticos, dado que ningún ordenamiento sagrado puede imponerse o modelar el ordenamiento legislativo, las mujeres pedimos que Naciones Unidas acabe con el privilegio de la Santa Sede de ser “Estado Observador Permanente No-Miembro” y limite el estatus que le otorga presencia en las conferencias mundiales con pleno derecho al voto y le permite tomar parte en las discusiones y decisiones de la Asamblea General y participar en agencias, comisiones y comités de las Naciones Unidas."
En las cuatro páginas de la declaración no hay ni una palabra sobre ayudas a la mujer para poder ser madre e impedir los impedimentos laborales y sociales que hoy se le imponen. Tan solo exigencias para que la mujer pueda gozar de su sexualidad sin verse abocada a tener hijos. Para las feministas radicales de este Femininario, los hijos y los maridos son una carga de la que las mujeres deben liberarse para poder ser ellas plenamente.
Se podrá ser creyente o no. Pero ignorar la labor que la Iglesia Católica ha realizado a lo largo de los siglos para defender los derechos humanos en general, y de la mujer en particular, es signo de ignorancia o de mala fe. ¿Por qué no hacen una declaración similar sobre los países islámicos, donde las mujeres gozan de una situación de sumisión evidente?

Esta es la doctrina que pretenden imponer a través de la escuela, como demuestran los primeros artículos de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que acaban de aprobarnos.
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