26 de diciembre de 2009

Comisión Deontológica del Consejo Andaluz de Médicos (II)


Continuando con lo que les comentaba el otro día, he buscado más documentos interesantes del Comité Deontológico del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, y me he topado con uno que desconocía y me ha parecido brillante. Se trata de un documento que ya publicó el 10 de septiembre del 2008 acerca del aborto titulado LA MANIPULACIÓN DE LA ÉTICA Y LA CIENCIA que es un modelo de claridad. En este documento, que firma Eliseo Collazo Chao, Secretario de la Comisión Deontológica, se afirman verdades como puños. Vean estas, a modo de ejemplo: "Nuestros políticos pretenden tener el poder de obligar a un profesional a realizar abortos para ocupar un puesto en la sanidad pública, bajo pena de poner en riesgo su carrera y pasar a una especie de clandestinidad profesional. Los políticos y quienes les hacen el juego para medrar pretenden hacernos creer que el valor incondicional y fundamentalmente indisponible adscrito a toda vida humana, se debe a autoridades extracientíficas, y que es deudora de unas premisas metafísicas en todo caso dudosas, susceptibles de prejuicios, especialmente religiosos. Pero todo profesional competente ha de dar las “razones de ciencia” que tiene para oponerse a cumplir la norma, sea cual sea su ideología y religión, de lo contrario ni sería profesional ni sería competente".
Sigue más adelante con una frase lapidaria: "Se ha generado la percepción social de que existe el derecho a abortar y, con ello, la idea de que un profesional de la salud tiene el deber de matar al hijo no deseado. La razón esencial que justifica la oposición del personal sanitario al aborto es que participar en la destrucción de la vida de un feto humano no es un acto médico. Hoy hay razones de ciencia que impiden la duda de la existencia de una vida humana individual después de la fecundación; hoy no hay que recurrir al aborto para tratar las dolencias de la mujer embarazada; hoy se sabe que el embarazo no genera un problema de salud psíquica en la gestante, sino que es síndrome post-aborto el problema. Jamás la Medicina ha matado a uno para salvar a otro; siempre ha intentado salvar a los dos y, si en ese intento, uno de ellos muere…"
Y más adelante aún: "Sin la prohibición absoluta de dar muerte a un inocente no puede haber una moral coherente. Una ética que supone a nuestro arbitrio una vida humana inocente elimina la base sobre la que descansa". Les dejo que vean ustedes el documento entero si quieren, porque me parece impecable. Muy recomendable en días como hoy, en los que parece que todos (políticos -hasta los del PNV-, médicos y algunos bioéticos) se han vuelto locos.
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24 de diciembre de 2009

No es Bibiana todo lo que reluce


Pensaba que era fruto de su ignorancia. Cuando la ministra de Igual-dá pronunció la célebre frase del 19 de mayo de 2009 que la hizo famosa, ante la pregunta de si un feto de 13 semanas era un ser vivo ("un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica") pensé que no habría nadie como ella capaz de igualarla en tamaño nivel de estulticia. Esta es la misma persona que el 10 de junio del 2008, en su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados, dijo aquella otra frase que pasará a la Historia: "Estoy convencida de que el compromiso de los miembros y miembras de esta comisión será muy relevante a la hora de conseguir los objetivos que la sociedad española nos está reclamando". Ante la avalncha de risas que provocó su ignorancia, intentó luego arreglarlo diciendo que "las palabras guay y fistro tuvieron que superar menos obstáculos para ser admitidas por el diccionario de la Real Academia Española." Dejando de lado el hecho de que fistro no está en el diccionario, sirva el comentario al respecto del académico Salvador Caja: "Siempre tenemos locos pidiendo cosas peregrinas [...] es una palabra incorrecta que no tiene cabida en el diccionario, [...] eso sólo se le puede ocurrir a una persona carente de conocimientos gramaticales, lingüísticos y de todo tipo."
Pues me equivoqué. ¿Recuerdan a Bernat Soria, el que fue ministro de Sanidad antes que Trini? Pues  este hombre, al dejar de ser ministro se ha dedicado a la investigación (con embriones), que es lo que a él le pone. Este hombre, que se le supone tan listo, cuando le piden que explique de forma sencilla a qué se dedica se permite decir lo siguiente: "Un embrión es un grupo de células, de tamaño menor que una punta de alfiler, donde no hay ojos ni piernas ni hígados. Es una esfera con unas cuantas células cuyo mejor destino, según la ley española, es la destrucción porque no se pueden utilizar para la fertilización. Los científicos proponemos utilizarlos en investigación en vez de tirarlos". Se conoce que el periodista se queda con los ojos a cuadros, y le pregunta que cuándo empezaba la vida. El Dr. Soria contesta lo siguiente: "La pregunta sería cuándo empieza el ser humano. La ciencia es y tiene que ser muy cuidadosa con los términos. Así que, científicamente, un embrión es vida humana, claro, porque está vivo y porque procede de un ser humano. ¿Y un tumor, un cáncer? También: son células humanas vivas. Pero no son un ser humano, es distinto. En opinión de más de cincuenta premios Nobel de Ciencias y de numerosas academias, ese embrión no reúne las características que permiten decir que es un ser humano hasta que el desarrollo no llega a dos o tres meses. Un embrión de una semana no es un ser humano aunque sea vida humana, como no lo es un tumor". Con lo cual se alía a los argumentos más rastreros y zafios para justificar el asesinato de seres inocentes. Dado que no les puede negar el hecho de ser unos seres vivos ni el de pertenecer a la especie humana, da un paso más que su ex-compañera en el banco azul y afirma que un embrión no es un ser humano (aunque pertenezca a la especie humana) hasta que no tiene ciertas características. Y se apoya en el argumento de autoridad de más de 50 premios Nobel de Ciencias (¿quiénes, por favor?)
Me permito desde mi humilde posición de simple estudiante, explicarle algo de primero de medicina al Dr. Soria: Hay ciertamente algunas similitudes entre un embrión y un tumor. Ambos son un grupo de células que crecen. Pero mientras el primero lo hace de forma armónica, y siguiendo un plan predeterminado para ir desarrollando todos los órganos y tejidos del individuo, el segundo crece de forma incontrolada y jamás se ha descrito que de un tumor haya salido un individuo. Por eso son dos entidades diferentes. Ambas son un grupo de células humanas. Pero un tumor no es un ser vivo. Es una parte de un ser vivo. Estropeada, pero una parte. Un embrión, por el contrario, es un individuo, no un trozo de otra cosa. Muy básico, pero muy evidente. Si el Dr. Soria lo confunde, o es un ignorante o trata de engañarnos. Francamente, no sé qué es peor.
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21 de diciembre de 2009

La que ha montado la Comisión Deontológica del Consejo Andaluz de Médicos

La Comisión Deontológica del Consejo Andaluz de Médicos ha publicado hace un mes un artículo en una revista, en el cual considera la selección de embriones con fines terapéuticos una técnica al servicio de la violencia. Ante tamaña afirmación, le han llovido las críticas por todas partes. Por un lado, de parte del Dr. Guillermo Antiñolo, director del Plan de Genética de Andalucía, que fue el responsable de lograr el primer bebé medicamento en España (ya saben, el tristemente famoso Javier Mariscal, que fue seleccionado para usar la sangre de su cordón umbilical para curar a su hermano Andrés). El Dr. Antiñolo ha dicho que "el colegio de médicos debería hacerse mirar a quién representa", con lo que parce indicar que, o bien él no pertenece al mismo o no se siente representado por ellos. En cualquier caso, parece claro que él personalmente no está de acuerdo. Es decir, que le parece muy bien la selección genética de seres humanos en función de su carga genética. Hasta cierto punto, es lógico, porque vive de ello.
Por otro lado, la consejera de sanidad andaluza, Mª Jesús Montero, ha enviado también un requerimiento por escrito al colegio de médicos para que explique si da carácter de documento oficial al texto y, si es así, exigirle que lo revoque (por cierto, excelente ejemplo de democracia el de esta socialista). La razón que esgrime es que "si lo aprueba la asamblea del colegio (el documento), ello implicaría que el mismo tendría ya un carácter normativo y vinculante para los profesionales médicos que están colegiados, con lo que se estaría planteando un grave problema en todo el sistema sanitario público andaluz (SSPA), en dónde ya se aplica el DGP tras haberse reconocido por Ley este derecho de los ciudadanos e incorporado a la cartera básica de servicios".
El documento fue aprobado el 21 de octubre por la comisión deontológica del consejo andaluz de médicos y está pendiente de ser sometido a votación de los presidentes de los colegios provinciales, un trámite para el que, según fuentes del colegio regional, todavía no hay fecha. Pero, ¿qué dice ese documento que despierta tamañas críticas? ¿Se han vuelto locos de repente los médicos andaluces? Para empezar, hay que aclarar que el citado documento es un artículo publicado en la revista "Andalucía Médica" del órgano colegial, en el número 67 (noviembre 2009). Si quieren leerlo íntegro vayan a este enlace.
A mí me parece que lo que dice es algo tan evidente y razonable como que el diagnóstico genético preimplantatorio (DGP) es una técnica al servicio de la violencia y contraria a la ética porque “otorga a unos seres humanos la capacidad de decidir sobre la vida de otros”. Además, dicen que “un aspecto éticamente muy negativo de la producción de los bebés-medicamento es que, para obtenerlos, ineludiblemente, hay que destruir un elevado número de vidas humanas de embriones”.  Indiscutible.
El hecho de que los responsables sanitarios se opongan ferozmente a que los médicos digan su opinión indica una peligrosa corriente de opinión, según la cual si uno trabaja para el Estado no tiene derecho al pensamiento propio, sino que está obligado a plegarse a lo que le diga el Estado que debe hacer. Y si no está de acuerdo, no puede ser funcionario público. No se le impide la libertad de conciencia, pero sólo la puede defender en el ámbito privado. El público está reservado para el pensamiento monolítico, inmutable, del Estado. Brave New World, de Aldous Huxley reeditado en versión socialismo siglo XXI.
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19 de diciembre de 2009

En el Seminario de AEDOS

Acabo de regresar del XIII seminario del Capítulo de Bioética de la Asociación AEDOS, presidida por Fernando Fernández Rodríguez, donde he tenido una modesta intervención sobre la situación en España de los bancos privados de sangre de cordón umbilical. En realidad yo he sido el gusano de la reunión, al lado de personalidades de la talla de Mons. Mario Iceta, Aquilino Polaino, Natalia López Moratalla, Juan José Pérez Soba, Nicolás Jouve...
El seminario bajo el título de "La Biotecnología, un enfoque interdisciplinar", se ha estructurado en torno a tres grandes bloques de mesas redondas:
- Dimensión antropológica, moral y ética
- Dimensión científica y técnica
- Dimensión económica y comercial.
Yo participaba, modestamente, en esta última, junto con Jesús Hernández (doctor en medicina, ex-directivo de Lilly y actualmente consultor farmacéutico), Javier Urcelay (director general de Shire Pharmaceuticals) y José Luis Colás (director general de RRHH Agustín Clarke & Associates Consulting Group). No les puedo adjuntar fotos ni más documentos, porque el seminario se hace, con toda su intención, en un formato de pocos asistentes que facilita el debate y el intercambio de opiniones entre todos los asistentes. De hecho, seríamos unos 20-25 asistentes, en los momentos de máxima asistencia, sentados todos alrededor de una gran mesa de juntas en el CEU. Me ha sorprendido el formato, pero me ha agradado la oprtunidad de poder aprender y reflexionar junto a maestros de tamaña altura intelectual.
Al final de la sesión se ha suscitado un interesantísimo debate acerca del "Mundo Feliz" de Aldous Huxley. El resumen es el siguiente: ¿Qué problema tiene ir hacia un mundo en el que se eviten todas las situaciones incómodas y las dificultades, de forma que el hombre sea dueño de su futuro, sin someterse a nada (ni siquiera a la Naturaleza)? Se trataría de una sociedad supuestamente feliz, donde el hombre haría lo que quisiera, sin depender de los condicionamientos físicos o ambientales, porque podría modificarlos a su antojo. No estaría limitado por factores tales como la infertilidad, si quisiera tener hijos, ni por el embarazo, si no quisiera tenerlos. Sus malos recuerdos serían borrados y todas sus enfermedades curadas hasta el límite de la inmortalidad. ¿Qué habría de malo en ello? Sin recurrir a argumentos religiosos del tipo "que el hombre, al querer ocupar el lugar de Dios, sería profundamente desgraciado" podemos quedarnos con lo que la razón nos indica: Un mundo así no haría feliz al hombre, sencillamente porque no sería humano. A sugerencia de Javier Urcelay, este podría ser el tema del siguiente capítulo. Promete.
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17 de diciembre de 2009

DECLARACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN MÉDICA COLEGIAL SOBRE EL PROYECTO DE LEY DE LA SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA (LEY DEL ABORTO)


El Congreso ha aprobado hoy las enmiendas a la reforma de la ley del aborto. Con este motivo traigo el comunicado que la Organización Médica Colegial ha publicado respecto a esta ley.

Con motivo del debate parlamentario de la nueva Ley del Aborto, la Organización Médica Colegial, consciente de los deberes que tiene para con los ciudadanos en general y los médicos en particular, expone públicamente sus compromisos éticos en materia sanitaria, que afectan a unos como beneficiarios de los actos médicos y a los otros como agentes necesarios para su realización, por lo que elevan a la opinión pública las siguientes consideraciones:

Primera
De acuerdo con el Código de Ética y Deontología Médica, la profesión médica está al servicio de la vida humana.

Segunda
Los médicos colegiados aceptarán, como no puede ser de otra manera, las leyes emanadas del Parlamento, pero sometiéndolas siempre al valor superior de la libertad de conciencia de cada uno. La Objeción de Conciencia es un Derecho fundamental e irrenunciable. Por ello, la Organización Médica Colegial ve con satisfacción que se reafirme el Derecho Constitucional a la objeción de conciencia para todos aquellos profesionales que deban intervenir como cooperadores necesarios en la práctica de un aborto.

Tercera
Los médicos rechazamos que se utilice el argumento de que la nueva Ley les dotará de una mayor seguridad jurídica a la hora de realizar una interrupción voluntaria del embarazo, ya que no se ajusta a la verdad. Ni los médicos y menos aún el nasciturus, estarán mejor protegidos que con la ley anterior.

Cuarta
Este Proyecto de Ley establece un periodo de 14 semanas durante el cual la mujer será libre para abortar. Este límite es difícil de precisar con el rigor que las leyes exigen a pesar de los medios técnicos actualmente disponibles, por lo que se introduce un aspecto subjetivo, que aconseja establecer algunas cautelas.

Quinta
Por lo anteriormente mencionado consideramos necesario unas mínimas garantías:


1.Establecer un sistema que impida irregularidades en los informes médicos, que avalan que el embarazo supone un peligro para la salud psíquica o física de la embarazada.
2.Debería elaborarse un protocolo de consentimiento informado que ofrezca las debidas garantías de validez y respeto a la opinión y autonomía de la mujer, con información de la naturaleza de la intervención y sus riesgos.
3.Se debería dar un periodo suficiente de reflexión e informar de las ayudas sociales públicas y privadas a las que podrá acogerse en el caso de que decida continuar con la gestación.
4.Deberían restablecerse en los hospitales públicos y en cualquier centro en que se realicen abortos, las Comisiones técnico-éticas que establezcan la legalidad o no de la interrupción voluntaria del embarazo. Una decisión tan importante y de consecuencias irreversibles, cual es un aborto, no puede ser adoptada por un solo facultativo.
5.La interrupción voluntaria del embarazo en menores entre 16 años y la mayoría de edad, no se realizará nunca sin su consentimiento. Vemos con satisfacción que se han tenido en cuenta las sugerencias de la Organización Médica Colegial acerca de la conveniencia e importancia que tiene informar a los padres o tutores, para no privar a la menor de su consejo, apoyo y ayuda.


Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos


Madrid, 11 de diciembre de 2009
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15 de diciembre de 2009

Sosiego en el debate social

No me refiero a la que han montado los agitadores profesionales este fin de semana en Madrid. No. Me refiero al profesor Marcelo Palacios, principal impulsor del Convenio de Oviedo sobre Biomedicina (Convención sobre la Protección de los Derechos Humanos y la Dignidad de la Persona en relación con las aplicaciones de la Biología y la Medicina), que nuestro país ratificó para pasar a incumplir inmediatamente.
Para los que no sepan quien es el doctor Marcelo Palacios, les diré que, además de miembro del Comité de Bioética de España,  es el predidente de la SIBI (Sociedad Internacional de Bioética). Si quieren saber más de él pueden pinchar en este enlace para ver su breve CV en la página del Comité Español de Bioética. Este asturiano, diputado socialista español (1982-1996) y miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (1986-1996), ha abierto la boca para pedir sosiego ante el debate social sobre el aborto. Según él, el proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo supondrá "un avance importante". Cuando he leído sus declaraciones por poco me caigo de espaldas. Para que no se me acuse de exagerar, copio literalmente la noticia: "Para Marcelo Palacios, ante un asunto tan relevante como éste "no se puede perder la serenidad del gesto" y defendió que el aborto es "una cuestión social" que merece "la particular atención del legislador en una sociedad democrática". Del mismo modo, sostiene que "no es razonable" que haya colectivos que pretendan "impedir" que otras personas decidan "libremente". Además, añade que "una cosa son los conflictos morales y otra los derechos individuales". Por ello, acepta con "cautela" la objeción de conciencia --apuesta por que se regule esta opción en toda su amplitud--, pero siempre y cuando "sea personal y el médico objetor lo haga tanto en la sanidad pública como en la privada", a la vez que se garantice que la mujer que quiera interrumpir voluntariamente su embarazo "pueda contar con un profesional cualificado para ello".
Para ser el Dr. Palacios un experto en Bioética, me ha dejado perplejo. Que esto lo hubiera dicho la ministra de Igualdad sería comprensible. A nadie escandalizaríam estas palabras. Pero puestas en boca de Marcelo Palacios suenan a insulto a la inteligencia. Desde mi humilde posición me permito contestar brevemente a estas afirmaciones. Si alguien no está de acuerdo con lo que digo, y considera que el profesor Palacios está en lo cierto, le agradeceré me haga saber en qué me he equivocado.
  1. "No se puede perder la serenidad del gesto ante un asunto tan importante". No sé si se refiere a que los defensores de la vida son unas locas poco serenas (tipo drag queen), o que están siempre con cara de enfado. Me parece que lo que el Dr. Palacios piensa es que no hay que tomarse este tema tan en serio. Tal vez quiera decir que no es para tanto. Moderación, señores... Tan solo hablamos de la vida de millones de personas indefensas. Para el paladín de la Bioética socialista, esto no es para que a uno se le arrugue el entrecejo.
  2. "No es razonable que haya colectivos que pretendan impedir que otras personas decidan libremente". Aquí sí está claro lo que quiere decir. El Dr. Palacios nos quiere colar la falsa idea de que el hecho de que el aborto esté permitido no significa que sea obligatorio. Por tanto, los partidarios de la vida, con no abortar ya tienen bastante. ¿En nombre de qué se puede impedir a alguien que sí desea abortar lo pueda hacer libremente? En mi humilde opinión, las cosas que están mal no se deben permitir, por mucho que alguien quiera hacerlas. Por la misma razón habría que justificar los robos a los bancos o los asesinatos de los juegos de rol. Y me parece evidente que en estos casos no aplica el repeto a la libertad del atrcador o del asesino en serie.
  3. "Una cosa son los conflictos morales y otra los derechos individuales".  Esta sí que duele. Porque su enunciado significa que para el Dr. Placios el aborto es un derecho individual, contra el que no vale oponer conflictos morales. Aún aceptándolo así, en mi humilde opinión cualquier conflicto moral está por encima de un derecho individual. La moral (o la ética) están por encima del individuo. Son la base común sobre la que se sustenta el sistema de valores. Y no pueden ser violentadas por el capricho particula de cada cual. Creo.
  4. "Acepto con cautela la objeción de conciencia siempre que se garantice que la mujer que quiera interrumpir voluntariamente su embarazo pueda contar con un profesional cualificado para ello". O sea, que sí se puede objetar al aborto, siempre que el servicio esté garantizado... ¿Y si todos objetan? Lanzo una propuesta para el Dr. Palacios, paladín de la Bioética: Que promueva la creación de una nueva profesión: La de aborteros. De modo que los médicos no se vean violentados en su conciencia a realizar abortos, y estos se realicen por especialistas debidamente formados. Algo parecido a lo que en su día eran los verdugos. Dada la alta demanda de este "servicio" podría incluso colaborar a la reducción de las listas de paro. Incluso creo que cabría alojar este proyecto dentro del Plan E de fomento del Empleo. Ahí le regalo esta idea, Dr. Palacios. No cobro copy right.
Si quieren conocer lo que piensa el Dr. Palacios sobre otro tema clave de la Bioética (la eutanasia), les invito a verlo en este video desde el minuto 1:23:10. Muy interesante cómo manipula los argumentos al hablar de la muerte del Papa Juan Pablo II (minuto 1:35:14). Según él, el Papa pidió la eutanasia...

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13 de diciembre de 2009

Excomulgado

Hoy me meto donde no me llaman. En temas de la Iglesia. Ya me perdonarán mis lectores. Pero me hierve la sangre. El secretario general de la Conferencia Episcopal, Mons. Martínez Camino, acaba de decir algo obvio: Que el aborto no sólo no puede ser un derecho, sino que debería volver a considerarse como lo que es: Un delito. Y la progresía se le ha echado encima. Claro. ¿Qué tiene que decir la Iglesia sobre los delitos? Como le ha contestado la vicepresidenta de la Vega, los obispos están legitimados para participar en los «debates sociales» que crean pertinentes, pero la decisión de tipificar el Código Penal está en manos del Poder Legislativo. O sea, que los obispos pueden decir lo que les plazca. Pero a ver si ahora van a querer dictar qué es y qué no es delito...
Según mi parecer, la Conferencia Episcopal española está haciendo lo que tiene que hacer. Y su voz resuena mucho porque, por desgracia, otros muchos que deberían hablar están callados. El aborto es un atentado contra la Humanidad. por eso sigue (de momento) tipificado como delito en nuestro Código Penal. Aunque en tres circunstancias esté despenalizado. Pero sigue siendo un delito. Lo que se pretende ahora con esta reforma es que deje de ser un delito y pase a ser considerado un "derecho" de la mujer. Ante tamaña desfachatez, es lógico que llamemos a las cosas por su nombre, y digamos con claridad que eso es una aberración. Que matar a un ser humano, salvo en caso de legítima defensa, es un delito. Y debe seguir siéndolo. Además, uno de los más graves, en virtud de la ofensa que hace a la dignidad del ser humano, privándole de lo más valioso que tiene, que es su propia vida.
Me hace gracia que los católicos "disidentes" que hay en el PSOE, con José Bono a la cabeza, se escandalicen de que se les amenace con no poder comulgar por apoyar el aborto. Pero la Iglesia lo ha dicho muy claro. Hay muchos pecados posibles. La pederastia es tremenda. Los asesinatos realizados por dictadores, también. Cualquier pecado mortal impide al pecador la participación en los sacramentos, pues a dicho pecado añadiría otro mayor de sacrilegio, por ofender a la Misericordia de Dios. Pero uno de estos pecados, si se realiza de forma pública, como es la colaboración al aborto, lleva emparejada una pena de excomunión automática, sin necesidad de que haya una proclamación particular. Traigo aquí el mensaje de los Obispos tras la XCIV Asamblea Plenaria de la CEE. En su punto 3 dicen textualmente: "Según decía la Declaración de la Comisión Permanente, este Proyecto de Ley “constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación despenalizadora, ya de por sí injusta”. Nadie que atienda a los imperativos de la recta razón puede aprobar ni dar su voto a este proyecto de ley. En particular, los católicos deben recordar que si lo hacen, se ponen a sí mismos públicamente en una situación objetiva de pecado y, mientras dure esta situación, no podrán ser admitidos a la Sagrada Comunión (Cf. Carta del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de junio de 2004, al Presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos de América)." Pues ahora a Bono le ha entrado el fervor religioso y quiere comulgar... En la parroquia de su pueblo dicen que sólo le ven dos veces al año, pero ahora le ha entrado un súbito ataque místico. Bono dice que él tiene la conciencia muy tranquila por apoyar la Ley del Aborto y que no piensa pedir perdón como le exigen los prelados. Lo lleva crudo. Porque no solo es que no le esté permitido acercarse a comulgar, sino que además, por si quedaba alguna duda, y para que no pueda alegar ignorancia, se lo han recordado los propios obispos expresamente. No tiene el recurso de la excusa de decir que "yo no lo sabía". Lo malo es que los curas de su pueblo estén esperando a recibir una confirmación por escrito de su obispo, por si se acerca Bono a comulgar el domingo, para saber cómo actuar. Parece que estos curas son los únicos que no se han enterado. Hasta Bono se ha enterado. Pero ellos no. Pues que se hagan todos protestantes. Allí cada uno puede pensar como quiera. En la Iglesia Católica, no. Aquí la autoridad es del Papa y de los obispos en comunión con Él.
Y que me corrija si estoy equivocado y me lee algún sacerdote, más docto que yo en estos temas. A mí me parece muy obvio.
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12 de diciembre de 2009

Nace un bebé prematuro de 23 semanas

Leo en el diario Shangai Daily que en China una niña de tan solo 26 cm. de longitud y 413 gr. de peso lucha por sobrevivir tras nacer prematura con tan solo 23 semanas de gestación. Como se puede observar en la foto, es tan diminuta que casi cabe en la palma de una mano. La niña nació el pasado domingo en el hospital chino de la Universidad de Fudan, junto con su hermano gemelo, que falleció a las 72 horas. Según los médicos que la atienden, su recuperación tardará unos meses, pues sus órganos aún no están del todo desarrollados. Ha sido necesario recrear el ambiente del útero materno, en lo que a humedad, luz y temperatura se refiere. Por eso tiene un capuchón especial para proteger su cabeza y sus ojos. Es todo un reto suministrar alimentos a esta niña. Para ello son precisas diminutas agujas y medidores especiales que garanticen que se le da la dosis correcta de medicamentos.
El "record Guiness" de supervivencia prematura lo tienen dos gemelas nacidas en Chicago en 2004 . Una de ellas logró sobrevivir, a pesar de que su peso al nacer fue de tan solo 244 gr.
Cuando veo estas noticias me reafirmo en la salvaje inhumanidad que supone el aborto. Sus defensores insisten en que un feto no es un ser humano mientras no puede desarrollarse autónomamente, separado de su madre. Se esfuerzan por despojar al nasciturus de la condición humana, única manera que tienen de justificar su destrucción. Pero la Ciencia va logrando adelantar cada vez más las posibilidades de supervivencia de los bebés prematuros. Si esta niña prematura estuviera en el seno materno, la llamaríamos "feto", y por eso podría ser abortada. Sin embargo, una vez nacida, la llamamos "bebé". Y parece que de forma natural a todos se nos despiertan sentimientos de ternura hacia ella, y todos los cuidados son pocos para ayudarla a terminar su maduración correctamente para que logre sobrevivir. En el ámbito de los partidarios del aborto, si excluímos a aquellas personas que lo propugnan con mala fe, por razones eugenésicas, de destrucción moral de la sociedad o por simples intereses económicos, la inmensa mayoría de los demás lo son simplemente por ignorancia. Al igual que ocurría en el la Edad Media, cuando se produjeron sesudos debates acerca del momento en que Dios infundía el alma en el nasciturus, porque no era posible ver lo que ocurría en el interior de una mujer embarazada. Nuestro Código Civil mantiene reminiscencias de esa creencia naïf, al afirmar en su artículo 30 que "para los efectos civiles, sólo se reputará nacido el feto que tuviere figura humana y viviere veinticuatro horas enteramente desprendido del seno materno". Eso de "tener figura humana" siempre me ha hecho gracia. Como si un feto pudiera tener figura de un demonio u otro animal extraño. En definitiva, son reminiscencias de la ignorancia y la superchería de le época en la que no se podía saber cómo se producía el desarrollo embrionario. Hoy ya no hay ninguna duda. El ser humano se va desarrollando, de una manera que a mí me sigue pareciendo fascinante (si no es porque Dios lo diseñó así, hay que tener mucha fe en la casualidad para afirmar que algo tan increiblemente complejo puede ocurrir fruto del azar), sin solución de continuidad, a partir del cigoto hasta su muerte. Y la etapa prenatal no deja de ser una más del desarrollo, donde nada indica un cambio sustancial en el individuo.
Por eso creo que en el fondo, los defensores del aborto (los que lo hcen de buena fe) son unos simples ignorantes y supersticiosos. Y como en todo, la ignorancia y la superstición se curan con el estudio y la apertura a la verdad. Por eso les dejo aquí este video. Nada nuevo. Pero al verlo no creo que se pueda seguir pensando que se puede destruir a ese "ser vivo" sin sentir un poco de remordimiento...

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10 de diciembre de 2009

No es un bebé. Es un feto

Hoy les traigo este video grabado con cámara oculta en EEUU. Está en inglés, y, lo siento, no he podido realizar las traducciones. No obstante, es bastante significativo. Los empleados y el médico abortista insisten una y otra vez a la mujer que "eso" que crece ahí dentro no es un bebé. Es sólo un feto. Claro, el nombre mismo ya es negativo: "Feto". Según el diccionario de la RAE, en su tercera acepción, feto es "3. m. coloq. Persona muy fea". Mira que es feo el feto... La mujer que hace de gancho en el video insiste en que le expliquen qué le van a hacer y qué es lo que tiene en su seno. Y no logra arrancarles otra explicación: Eso no es un bebé. Un bebé es cuando nace. Mientras tanto, ¿qué es? Un feto.

En realidad, no mienten. Así se denomina científicamente al se humano en la etapa prenatal, desde el momento en que se completa la organogénesis (alrededor de la semana 9 o 10) y hasta el nacimiento, en que empieza a llamarse "bebé". Pero no me negarán que la intención que se manifiesta en el video es la de, mediante esta artimaña lingüística, despojarle de la categoría humana.



No puede ser de otra forma. Solo hay una manera de aceptar el aborto, y es cerrando los ojos a la realidad de que lo que se está haciendo es acabar con la vida de un ser humano. El abortero y los demás empleados de Planned Parenthood of Wisconsin así lo hacen.
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9 de diciembre de 2009

Eutanasia: Coherencia y demagogia. Aminatu y Eluana


Incongruencias Eso es lo que reflejan las palabras de Pepiño Blanco respecto a la situación de la activista Saharaui Aminatu Haidar, que lleva camino de un mes en huelga de hambre esperando que Marruecos ceda y que España interceda.

 
Dejando a un lado el bochorno diplomático en el que nos hemos metido por la falta de firmeza de nuestros políticos, con su estrategia pusilánime de no molestar a nadie, ahora resulta que cuando esta mujer está en peligro de muerte por negarse a recibir alimentos, sale Blanco y dice que “no podemos dejar que Haidar se muera por falta de alimentación”. A este católico de pro le sale la vena solidaria y compasiva. Y siente la necesidad de decirle a Aminatu si tiene o no derecho a morirse. Para ser correctos, también en el PP han dicho lo mismo. El coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, ha dicho hoy que "la vida de Aminetu es patrimonio de todos los que estamos comprometidos con los Derechos Humanos y por eso nosotros defendemos su vida" Y yo me pregunto, aún a riesgo de no ser políticamente correcto, ¿a santo de qué no podemos dejar que se muera? Que yo sepa, ella es plenamente consciente y ha elegido libremente negarse a ser alimentada. Esto es lo que se llama “autonomía del paciente”, que consagra nuestra legislación en la ley 41/2002 básica reguladora de la autonomía del paciente. Según esta ley, en sus artículos 2.3 y 2.4, "El paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles. Todo paciente o usuario tiene derecho a negarse al tratamiento, excepto en los casos determinados en la ley." A mí me parece que esto es exactamente lo que está ocurriendo. Aminatu ha firmado por escrito, y ante notario, que no desea ser alimentada. Y ha renunciado todo tipo de asistencia médica. Sin embargo, según parece, en este caso no se puede permitir que una persona que, en aras de unos ideales, está dispuesta a entregar su vida si es preciso, muera. Y por más que lo pienso, sigo sin comprender la diferencia con los casos de los enfermos que también piden que se acabe con su vida.

 
Hay algunos antecedentes de forzar la alimentación de una persona en huelga de hambre. En 1990, con motivo del amparo presentado por varios presos del Grapo que, en huelga de hambre para exigir cambios en sus condiciones carcelarias, habían sido alimentados contra su propia voluntad, el Tribunal Constitucional confirmó tal decisión (la de alimentarlos en contra de su voiluntad) como conforme a la ley. Pero los hechos eran entonces muy distintos: Primero, porque, según el propio tribunal, los huelguistas perseguían un objetivo no amparado por la ley y no un fin lícito (?), como sucede con Haidar; y además porque, también a diferencia de lo que ahora acontece, los presos estaban tutelados por la Administración penitenciaria (y ahora, por las aeropuertarias, que casi suena igual). Según dijo en su día el TC, «la decisión de quien asume el riesgo de morir en un acto de voluntad que solo a él le afecte» constituye un supuesto en el que «podría sostenerse la ilicitud de la asistencia médica obligatoria».

Como defienden los partidarios de la eutanasia (copo literalmente de uno de los blogs pro-eutanasia), “El derecho a la vida no debe confundirse como la obligación de vivir. Creo que sería interesante redefinir el derecho a la vida en la Constitución (o cuanto menos despenalizar la eutanasia), de modo que quien quiera, a título particular, pueda finalizar su vida mediante un procedimiento que ofrezca suficientes garantías legales (dado que se trata de una decisión IRREVERSIBLE), bajo supervisión médica y en un entorno adecuado”. Estos son los criterios que se aplican a casos como el de la italiana Eluana Englaro, a la que se dejó morir desconectándola de la máquina que la proporcionaba el soporte vital. Pero en sentido estricto, los defensores de la eutanasia deberían aplicarlos igualmente en el caso de la activista saharaui.
Por supuesto, no pongo ambos casos en igualdad, pues no la tienen. Pero si Aminatu llegara a quedar inconsciente, fruto de su negativa a ingerir alimentos, ¿sería lícito alimentarla artificialmente para mantenerla viva, aún en contra de su voluntad? Desde mi punto de vista sí, igual que no se debería aceptar el deseo de acabar con su vida de un enfermo. La vida es el bien superior, cuya dignidad es tan grande que nada se le puede oponer. Por tanto, el argumento de los defensores de Aminatu es exactamente el mismo que se debe utilizar en el caso de eutanasia. Por la misma razón que no podemos permitir que nadie muera por falta de alimentación, no se debería haber desconectado a Eluana. Esto se llama coherencia. Lo de Pepiño, demagogia. Su ataque de humanidad se debe exclusivamente a que la muerte de esta activista provocaría un conflicto diplomático con Marruecos. Como ya avanzó en el 2008, antes del 37 Congreso del PSOE, "el Partido Socialista abrirá en el Congreso un debate sobre la eutanasia con todas sus consecuencias", como así ha sido. Para que no se me acuse de demagógico, cito algunas de sus frases sobre el asunto: 
  • Acontecimientos que han pasado en nuestro país ayudaron a madurar. Incluso algunos acontecimientos cinematográficos: la película Mar adentro convulsionó a la sociedad. Hay que dar respuestas.
  • Los avances sociales no pueden ser frenados por posiciones retrógradas.
  • El ciudadano debe tener derecho a una muerte digna, en esa dirección vamos a trabajar.
Y para que no haya lugar a confusiones, manifiesto mi postura favorable a impedir el suicidio de Aminatu. Es decir, que estoy a favor de que, llegado el caso, se la alimente en contra de su voluntad para impedir su muerte. Creo que es lo que exige el sentido común y la citada ley de de autonomía del paciente, que refiere en su artículo 11.3: "No serán aplicadas las instrucciones previas contrarias al ordenamiento jurídico, a la lex artis..." por esta razón no se puede atender la petición de suicidio (o eutanasia), que serían claramente equiparables.
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1 de diciembre de 2009

Más voces autorizadas contra el aborto

A tenor de las informaciones aparecidas en los medios de comunicación, parecería que ya se hubiera aprobado en España la ley de reforma del aborto (esa del rimbombanmte nombre de proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Educación Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo . En realidad, lo único que ha pasado es que el Congreso ha rechazado las enmiendas a la totalidad a este proyecto de ley, que todavía sigue con su trámite parlamentario. No será hasta marzo del 2010 cuando se pueda decir con propiedad que se ha aprobado, si Dios no lo remedia.

Llevo escuchando últimamente muchas opiniones sobre el asunto. Y quiero resaltar una que me ha llanado especialmente la atención: La del vicepresidente del Comité Bioético de España, que ha publicado una nota en la que desmiente su presunta posición favorable al aborto, al haber apoyado con su voto en su día el dictamen del citado comité. Por si no tuvieron la oportunidad de leerlo en su día, les copio un párrafo significativo del mismo: "Los datos científicos a nuestra disposición sobre el proceso de desarrollo embrionario deben ser tenidos en cuenta a la hora de justificar las condiciones para interrumpir un embarazo. Poner el límite en la semana doce del desarrollo embrionario (o semana catorce de la edad gestacional) se fundamenta, a juicio del Comité, en que tal momento permite establecer una diferencia cualitativa en la valoración ética y jurídica del feto antes y después de esa fecha. El CBE considera que dicha diferencia cualitativa justifica que se sitúe el límite permitido para interrumpir voluntariamente el embarazo en las doce semanas de desarrollo embrionario (o catorce de edad gestacional). De esta forma, con el establecimiento de un plazo objetivo, queda salvaguardada la libertad de la mujer para decidir en el entorno de su intimidad. Al mismo tiempo, dicha solución no comporta una desprotección absoluta de la vida prenatal, al limitarse la interrupción del embarazo a un período de tiempo determinado y al exigir que la mujer sea ampliamente informada".

Este dictamen fue aprobado por el Comité en pleno el pasado 7 de octubre, con la honrosa excepción del profesor César Nombela, que hizo un voto particular al mismo, que figura como anexo. En dicho voto, el profesor Nombela se desmarcó del Comité y dijo lo siguiente: "La discrepancia de este vocal con la opinión del Comité se basa en la radical contradicción en la que incurre, al reconocer que desde la concepción existe una vida humana nueva, diferenciada de la de la madre gestante, pero al mismo tiempo admitir que se puede acabar de manera voluntaria con esta vida, durante las primeras catorce semanas de su desarrollo." No se puede decir mejor.

Al parecer han llovido críticas sobre Carlos Alonso Bedate, vicepresidente del Comité Bioético de España, por su condición de sacerdote jesuita y el hecho de no haber señalado ninguna discrepancia con el documento. El P. Carlos Alonso Bedate S.J. dice textualmente en una nota que publica la web de los jesuitas:

"1.Considero éticamente inaceptable cualquier norma que acepte la práctica de aborto, ya sea bajo el régimen de indicaciones o de plazos, y por tanto considero éticamente inaceptable el reciente Proyecto de Ley objeto de la opinión del Comité. Ya desde el comienzo de la vida embrionaria la vida del no nacido es una realidad humana independiente de la madre, que debe respetarse y protegerse. Así mismo, considero que el aborto no puede ser considerado desde ningún punto de vista como un derecho.
2.Quiero manifestar que después de meditar si debía o no participar en el Comité opté por la participación desde un deseo de mejorar las evidentes deficiencias en la interpretación y aplicación de la legislación actual y de reducir los daños del nuevo Proyecto de Ley, que desprotege aún más la vida en sus primeras etapas.
3.Con mi participación creo haber contribuido a que la Opinión haga propuestas relevantes: como reducir las semanas de plazo en que la mujer puede abortar, valorar más positivamente la maternidad, mejorar la información que se le da a la mujer tanto oral y personalizadamente como por escrito, favorecer una mejor comunicación entre padres e hijos en estas situaciones y considerar aspectos específicos que han de ser tenidos en cuenta en la objeción de conciencia de los facultativos.
4.Admito que puedo haberme equivocado al firmar la Opinión del Comité. Me someto al juicio de la Iglesia y si alguien se ha escandalizado por mi causa le pido perdón, pero siempre he creído que con lo que hacía servía a la Iglesia.
Madrid, 11 de Noviembre de 2009"

No hago comentarios. Que cada cual juzgue. Sólo se me ocurre que lo que dice pretendía hacer con su voto favorable lo habría logrado igualmente con otro voto particular, como el profesor Nombela, y no habría provocado escándalo. Allá cada cual con su conciencia. Lo que sí parece evidente es que, forzado por sus superiores o no, el P. Alonso ha dejado claro que no le parece éticamente aceptable este proyecto de ley. Y siendo, como es, Vicepresidente del CBE, y habiendo sido elegido para el puesto por Zapatero, su opinión resulta en estos momentos de suma importancia.
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