29 de junio de 2009

Bebés medicamento, sangre de cordón y selección genética

El viernes pasado se ha estrenado en Estados Unidos la película “My Sister’s Keeper”, donde la actriz Camerón Díaz interpreta a una madre que tiene que concebir genéticamente a una hija para que sea compatible con su hija mayor, enferma de leucemia, y poder así curarla con la sangre de su cordón umbilical.

El tema está muy de actualidad, pues con la aprobación en España de la ley 14/2006 de reproducción humana asistida, se ha autorizado el diagnóstico genético preimplantacional, y con él, la posibilidad de seleccionar entre varios embriones aquel que tiene determinadas características genéticas que le hacen útil para utilizar sus tejidos para salvar a un hermano. En este tema hay que dejar aparte las sensiblerías, y ceñirse a los aspectos científicos. El procedimiento consiste en una estimulación ovárica de la madre para poder fecundar varios óvulos y seleccionar entre ellos a los embriones compatibles. Una vez superado el control de calidad se implantan uno o dos en la madre y cuando ha nacido el niño, se recolecta la sangre de su cordón umbilical (SCU) para, después de procesarla, tratar con ella al hermano enfermo. El resto de embriones, a los que gráficamente se los denomina como “sobrantes”, son, por ello, desechados. Todos tenemos en mente el caso del niño Javier Mariscal Puerta, el primer bebé medicamento español creado in vitro, que fue concebido en el hospital sevillano Virgen del Rocío utilizando técnicas de FIV y DGP para ser 100% compatible con su hermano Andrés, de 7 años que sufría una beta Talasemia major. O el de Izel Cabrera González, concebida por la misma técnica en Bruselas, antes de la aprobación de la ley española, para salvar con la sangre de su cordón a su hermana Erine, enferma de leucemia.
Indudablemente, la creación de un hijo de forma artificial y su selección mediante técnicas de diagnóstico genético preimplantatorio (DGP) resulta la única alternativa para lograr tener un hijo con las características precisas para lograr con ello la curación de otro hijo enfermo. Pero el método genera no pocos interrogantes éticos que conviene considerar. Por una parte, el hijo seleccionado es un medio, no un fin en sí mismo. Aunque en todos los casos los padres afirman querer tener otro hijo, en realidad ese hijo no es deseado en sí mismo, sino en tanto en cuanto resulta útil para curar al hermano. Se trata de una sutil distinción, pero a mi juicio, vital desde el punto de vista del reconocimiento de la dignidad intrínseca del ser humano. Por otro lado, los efectos psicológicos que el descubrimiento de esto pueda provocar en la persona así seleccionada son aún desconocidos. El segundo gran debate ético es que para lograr ese embrión compatible es necesario crear muchos otros que, al no poseer las características precisas, son desechados o condenados a un futuro incierto, congelados en nitrógeno líquido. Llevados de su buena fe, los padres no ven que estén gestando muchos hijos que luego son desechados como “sobrantes” hasta conseguir el idóneo. Prefieren ver en ellos sólo un conjunto de células, eufemísticamente llamadas “preembriones”. Pero la Ciencia es tozuda: Desde el momento de la concepción hay una nueva vida humana. La fusión de los núcleos de las células germinales de los progenitores genera una nueva célula, el cigoto, que posee una carga genética completamente distinta a la de los padres. Ese mapa genético, único para cada persona, se repetirá exactamente en cada una de los billones de células del individuo a lo largo de toda su vida. Las posibilidades de combinación de los 23 pares de cromosomas que tenemos la especie humana son tan inmensas que resulta prácticamente imposible que a lo largo de toda la historia de la Humanidad dos personas hayan tenido un código genético idéntico (con la excepción, obviamente, de los gemelos monocigóticos). El cigoto contiene ya esa carga genética, juntamente como el “libro de instrucciones” que contiene las indicaciones para guiar su desarrollo a partir de ese momento sin solución de continuidad. Por eso la Genética, la Biología Celular y la Embriología son unánimes al afirmar que la vida humana tiene su comienzo en este punto.

El problema no es ético o moral: Es ontológico. Si nos quitamos los prejuicios y reconocemos que el embrión es un ser humano (¿qué otra cosa podría ser si no?), ya no cabe más discusión. No se le puede mutilar, utilizar o destruir, por muy buenos fines que se persigan.
¿La solución? Para evitar el recurso a la generación de embriones in vitro debe fomentarse la existencia de bancos de sangre de cordón umbilical (BSCU), tanto de ámbito público como privado. Sólo cuando dispongamos de suficientes muestras almacenadas en estos depósitos será posible en el futuro encontrar unidades compatibles sin necesidad de recurrir a la selección y descarte embrionarios.
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27 de junio de 2009

Ni donar ni guardar la sangre de cordón

Por su interés, y ante el riesgo de que pase desapercibido, al ser un comentario de un post anterior, reproduzco el comentario que recibo de una madre anónima de Alicante. Su caso es representativo de lo que está pasando en España.

"Mi caso es también algo desalentador. Estoy viviendo en Alicante y quería cambiar de Hospital Público para poder, al menos, recoger la sangre de mi cordón y donarla a un banco público. Mi matrona me ha dicho más de 10 veces que no podría recogerla en un Banco Privado como era nuestra idea inicial. Justamente hoy, me ha dicho que ya ni siquiera eso, porque los dos Hospitales posibles, el de San Juan y el Central de Alicante, están colapsados y ya no recogen más cordones!!!! ¿ Esto lo pueden hacer? Ni donándolo ni para mí: a la basura!!! NO QUIERO!!! Haré todos los escritos necesarios (e incluso me planteo poner una denuncia), encuentro totalmente injusta esta situación y me encuentro discriminada frente a las posiblidades que hay en Andalucía, o mismamente, a las mujeres que dieron a luz hace unos meses en esos mismos Hospitales y pudieron al menos donar su cordón."

Tanta campaña de desprestigio de los bancos privados ha habido que dotarla de una cobertura ideológica, justificándola con una campaña de fomento de la donación pública. Y como los españoles somos realmente solidarios (y además, muchas familias que querían guardar para uso privado la SCU de sus hijos solo han tenido la oportunidad de donarla y lo han hecho con la esperanza de que si en el futuro la necesitan y nadie la ha usado, su muestra esté todavía accesible), resulta que en un año se han recogido tantas muestras como se tenía previsto recoger en tres. Por tanto, los objetivos del Plan Nacional de Cordón Umbilical de llegar a las 60.000 muestras en 8 años, se van a lograr en menos de la mitad de tiempo. Y ustedes se preguntarán, ¿cuál es el problema? Pues precisamente, que esas muestras alguien tiene que pagarlas. Y son caras: Como mínimo cada una cuesta 2.000 € procesarla. ¿Quién lo paga? Porque no había presupuesto para tal cantidad de unidades. Entonces se produce la paradoja de que los hospitales que defendían la donación pública como argumento supremo para impedir el depósito privado, ahora ya no aceptan más donaciones, pero siguen sin permitir la recogida privada. Hace poco me comentaba el gerente de un hospital público que acababan de concederles la autorización para la recogida de la SCU para donación al banco público. Pero que les habían pedido que, por favor, no empezasen a ofrecer el servicio a las madres. Que era sólo para las que lo solicitaran de motu propio. Al menos, en este hospital también se puede recoger para depósito privado.

Si no fuera porque la recogida de la SCU solo se puede hacer una vez en la vida (en el momento del parto) esto sería para tomárselo a risa. Pero es bastante más serio. Y más que risa, da pena. Que se lo digan a la madre de Alicante, cuyo testimonio incluyo en este post.
¿Cómo se puede llegar a esta situación tan absurda? Mi opinión es la siguiente: Desde organismos con autoridad sobre temas sanitarios se consideró en su día que los bancos privados de SCU eran una amenaza para el sistema de donación español, ejemplo para el mundo entero. "Si la gente empieza a guardar los tejidos de forma privada existe el riesgo de que se desmorone el sistema de donación pública", debieron pensar. Para evitarlo, se lanzó una campaña de desprestigio de los bancos privados, con medias verdades que he denunciado en varios posts, como el de llamarlos "bancos autólogos", o decir que la sangre de uno no servirá para curarle en el futuro, porque las células madre que contiene tendrán el mismo defecto genético que motivó la enfermedad. En su campaña de desprestigio, dejaron de lado los casos de éxito de trasplante autólogo, que aunque pocos, existen, y, sobre todo, el hecho de que los bancos privados no se definen como autólogos, sino como alogénicos para uso intrafamiliar, que es donde la efectividad de la SCU es mayor.
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25 de junio de 2009

Anteproyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo

Por la importancia del tema, me salgo marginalmente de la sangre de cordón, para compartir con ustedes una noticia del ámbito de la Bioética, con la que me encuentro especialmente sensibilizado. Les pido disculpas por la foto, pero es lo que hay. Esto es un aborto.

El Consejo Fiscal acaba de declarar que el anteproyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo impulsado por el Gobierno puede no ser constitucional.
Los puntos clave del Consejo, que se encuentra, como toda la sociedad, dividido en este tema, son los siguientes:
  • No parece constitucional que las menores de 16 años puedan abortar sin el consentimiento paterno.
  • No hay ninguna justificación para establecer en 14 semanas el plazo para poder abortar sin consecuencias.
  • Tampoco se entiende la justificación del límite de las 22 semanas para abortos terapéuticos.
  • La redacción que pretende despenalizar la conducta de la mujer en toda clase de aborto es confusa.

En el tema del aborto la clave está, como se aprecia fácilmente, en definir qué entendemos por ser humano, persona, hombre o individuo. A partir del momento en que consideremos el arranque de su existencia se inician sus derechos, empezando por el más primario y principal que es el derecho a su propia vida. La Ley prevé penas actualmente para aquellos que atentan contra la vida de otros, bien sea homicidio o asesinato. Si el embrión es una persona cabría aplicarle al que atente contra él las penas que el Código Civil establece en dichos casos. Ahora bien, si se considera que el embrión todavía no es una persona, entonces estamos legitimados para atacarlo impunemente (si bien se supone que lo haríamos buscando un bien mayor).
No obstante, la Ciencia no admite discusión: Desde el momento en que se juntan los núcleos de las dos células germinales progenitoras surge una nueva célula, el cigoto, con un código genético diferente del de sus padres y único entre todos los seres humanos. Tal es la complejidad del genoma humano y sus posibilidades de variación que resulta estadísticamente casi imposible que a lo largo de la Historia existan dos seres humanos con idéntico código genético. Dicho código, además, se mantendrá inalterado en todas y cada una de los 60 billones de células de esa persona durante toda su vida (a excepción de alguna mutación particular que se pudiera producir en alguna parte de su cuerpo). Esa primera célula, el embrión humano, contiene en sí el código genético de esa persona y las instrucciones para su desarrollo sin solución de continuidad desde ese momento inicial hasta su muerte. De hecho, nada ocurre durante el desarrollo del embrión significativamente importante como para poder separar una etapa de otra, o distinguir una fase sustancialmente de otra. Todas las fases del desarrollo están previstas desde el comienzo, desde el primer estadio que es el cigoto, punto de partida de la existencia de una persona humana. Para la Biología, un embrión representa la etapa inicial de la vida de un ser vivo. Por tanto, si hablamos de embriones humanos, nos referimos a vidas humanas en sus primeras etapas de desarrollo.

Mi amiga Bibiana, que por cierto no contesta más a mis cartas, tendrá que explicar por qué antes de la semana 14 sí es legal matar a una persona y después no. En qué fundamenta la distinción crítica de esas 14 semanas que permite que no sea un homicidio lo que después sí lo es.
Pero no soy un iluso: Me parece claro que lo que trata el gobierno es plantear a la sociedad cuestiones absurdas para medir el nivel de resistencia, y luego ceder en las más aberrantes (el aborto de las menores o la PDD sin receta). Se lograrían así dos objetivos: Pasar la ley con sus puntos clave intactos y dar apariencia de sensibilidad social, cediendo en puntos que son tan descarados que no admiten defensa.

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16 de junio de 2009

Lo que vale una vida

Una mujer inglesa tiene problemas de fertilidad por un problema en las trompas de falopio. Se somete a tratamientos de hiperestimulación ovárica y FIV para poder tener un hijo. Un embrión fecundado sobrante se congela para su uso en el futuro. Pero los médicos se confunden y se lo implantan por error (!) a otra mujer, con lo cual la primera se queda sin posibilidad de tener más hijos. De alguna manera se puede decir que "le han robado" a su hijo.

Para rematar el despropósito, cuando la segunda mujer se entera del error dice "esto no es lo que he encargado. Que lo devuelvan". Y aborta...

La noticia, que podría parecer el argumento de una película, es por desgracia un caso real. Y una cruel demostración de a dónde nos conduce una inhumana carrera por dominar todos los elementos de la vida humana, para utilizarla a nuestro antojo que puede tener consecuencias catastróficas.

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3 de junio de 2009

Conclusiones de la reunión del Comité de Bioética de España

Ya no sé qué pensar. Según parece, el Comité en su reunión del lunes decidió preparar un documento (no un informe, según la presidenta Victoria Camps) sobre el aborto. Tardarán unos dos meses en tenerlo completado, y es de suponer que se pasarán ese tiempo arrojándose argumentos entre sus miembros, a ver quién convence a quién.

Según Victoria Camps, "si el aborto es una prestación legitima los centros públicos la tienen que poder ofrecer". Y por tanto, se trata de ver cómo se combina ese "derecho" con el que también tienen los profesionales sanitarios a la objeción de conciencia. Tiemblo cuando oigo a la presidenta de este comité de expertos decir que la objeción de conciencia "es un derecho pero que al afectar a terceras personas debe tener una normativa". Da toda la sensación de que este comité, al que no se le invitó en su día a ser escuchado en la ronda que hizo la comisión que preparó el proyecto del aborto, ahora quiere a toda prisa ponerse a ayudar al gobierno en su despropósito. Y eso que tampoco ahora les han pedido la opinión. Pero ella insiste en que el problema de esta propuesta es que no contempla unos plazos. Para la Sra. Camps el ideal de la ley del aborto sería que estuviera permitido sin limitación, siempre que se hiciera dentro de unos plazos, y no con el coladero que el tercer supuesto de la ley actual supone. Fíjense en qué guinda, que sale de la boca de la presidenta del comité: «Es necesario pasar de la tipificación como delito a un reconocimiento a la autonomía reproductiva de la mujer». Sin comentarios.

Por eso tampoco sé qué pensar ante las palabras que he leído de Marcelo Palacios, presidente de la SIBI, entidad que acoge la reunión del Comité, referidas a la ponencia sobre bancos de sangre de cordón umbilical que él se ha encargado de defender. Palacios ha dicho que lo fundamental es la libertad de las personas para decidir y hasta que punto las células pueden ser utilizadas para su propio beneficio. Tengo que saber algo más, porque esto se puede interpretar en un sentido y en el contrario. Según ha comunicado, el Comité piensa redactar también un documento sobre este tema, aunque aún no saben cuál será su postura al respecto.

Para los que no lo sepan, Marcelo Palacios fue el impulsor del convenio de Oviedo (Convenio Europeo sobre los derechos humanos y la biomedicina), que nuestro país refrendó el 23 de abril de 1999, y que en su artículo 1 dice algo tan bonito como lo siguiente: "Las Partes en el presente Convenio protegerán al ser humano en su dignidad y su identidad y garantizarán a toda persona, sin discriminación alguna, el respeto a su integridad y a sus demás derechos y libertades fundamentales con respecto a las aplicaciones de la biología y la medicina". No veo cómo se casa esto con la interrupción (= finalización) de la vida, que es el primero y principal de todos los derechos. El Dr. Palacios, refiriéndose al tema del aborto ha manifestado que un plazo de 12 semanas hubiera sido "suficiente" para que a las mujeres que quieran abortar les diera tiempo a reflexionar sobre ello, frente a las 14 semanas que recoge el anteproyecto de ley aprobado por el Gobierno. Sin comentarios.
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2 de junio de 2009

Me carteo con la Ministra de Igualdad

Hace 15 días envié un correo electrónico a la Ministra de Igualdad, en la que le expresaba mi rechazo a la nueva ley del aborto que está preparando el gobierno, basándome en tres argumentos:
  • La nueva ley deja a la mujer sóla ante el drama del aborto, avocada al aborto como la única salida posible.
  • El feto es un bien jurídicamente protegido por nuestra Constitución, según dicta el recurso 53/85 del Tribunal Constitucional
  • Hay que buscar una forma más efectiva de defender tanto a la mujer embarazada como al hijo inocente.

Hoy me ha contestado su jefa del área de comunicación ciudadana, Dª Concha Gavarrón Casado. Espero que no se moleste (y que a ustedes no les importe) si transcribo su respuesta a continuación:

Estimado Sr. Losada.
Hemos recibido su escrito en el que manifiesta su rotundo rechazo y expresa diversas consideraciones críticas ante una posible nueva regulación legal de la práctica del aborto.

Respetamos sus comentarios y profundas reflexiones sobre la defensa de la vida y las traumáticas consecuencias para las mujeres No obstante, cabe señalar que la ley vigente desde1985 considera que el aborto es un delito que debe castigarse siempre salvo en tres circunstancias: grave peligro para la salud física o psíquica de la embarazada, graves malformaciones en el feto (antes de las 22 semanas de gestación) y en casos de embarazo consecuencia de una violación (antes de las 12 semanas de gestación). Sin embargo, la citada ley no es suficiente para respetar la decisión responsable de la mujer, ni el interés del Estado en la protección del no nacido, ni garantiza la mejor prestación sanitaria posible, ni el trabajo de los profesionales.

Los datos publicados cada año muestran claramente que el número de abortos y, por tanto, de embarazos no deseados, sigue creciendo en nuestro país. No se ha logrado garantizar la prestación sanitaria en el sistema público y existen provincias españolas en donde no es posible encontrar un centro acreditado en donde llevar a cabo la prestación. Esto provoca que las mujeres tengan que desplazarse a otros territorios en un peregrinaje por el territorio nacional y, en muchos casos, en el extranjero o en la medicina privada.
Estas son las conclusiones elaboradas en el Parlamento por la Subcomisión de Estudio creada al efecto en el Congreso de los Diputados. También coincide en ello el informe del Comité de Personas Expertas nombrado por el Gobierno para estudiar la situación del aborto en España y hacer, en su caso, propuestas de reforma.
En consecuencia, y con el objetivo de conseguir la mejor legislación posible, la Ministra de Igualdad, doña Bibiana Aído, ha llevado a cabo un proceso de diálogo y escucha con distintas asociaciones, instituciones y organismos para atender sus consideraciones y sugerencias. Así, y respondiendo a su compromiso de oír todas las voces interesadas, ha mantenido reuniones con miembros del Consejo de la Juventud de España, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI), y también con distintas Asociaciones de mujeres y colectivos ‘provida’.

Posteriormente, el Gobierno en su reunión del pasado 14 de mayo, ha aprobado el Anteproyecto de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Este proyecto de futura norma incorpora medidas en el ámbito social, sanitario y educativo, para garantizar los derechos a la salud sexual y reproductiva y para prevenir embarazos no deseados, a la vez que contempla la elaboración de una Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva a cinco años, con participación de la comunidad científica y educativa.

También ofrece mayores garantías jurídicas para las mujeres, seguridad para los profesionales sanitarios y supone una norma equilibrada y moderna, que nos acerca más a Europa y que da, por primera vez, rango de ley a la educación sexual en nuestro país, por considerar que todas las personas tienen derecho a la mejor salud posible, incluida la salud sexual y reproductiva, y a tener hijos y a decidir cuando tenerlos.
El Anteproyecto prevé que hasta la semana 14 de gestación, la mujer podrá interrumpir el embarazo siempre que, previamente, haya recibido información sobre sus derechos y sobre las ayudas de que puede disponer para la maternidad. De manera excepcional, hasta la semana 22 se podrá interrumpir el embarazo sólo en dos supuestos: si estuviera en riesgo la vida o la salud de la embarazada o si hubiera graves anomalías en el feto. En ambos casos, se deberá acompañar un dictamen emitido por dos médicos especialistas distintos a los que practican la intervención. A partir de aquí sólo se podrá autorizar una interrupción a petición de la embarazada, cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida o una enfermedad extremadamente grave e incurable. En este supuesto se requiere la autorización de un Comité Clínico pluridisciplinar

Con la nueva Ley ninguna mujer podrá ser penada con cárcel por interrumpir su embarazo en estas condiciones legales y se plantea la modificación de la Ley de Autonomía del Paciente para equiparar la Interrupción Voluntaria del Embarazo al resto de prestaciones sanitarias, donde la mayoría de edad para decidir se sitúa en 16 años con el objetivo de evitar intervenciones clandestinas y dar coherencia al marco jurídico. Además, se garantizará dentro de los servicios del Sistema Nacional de Salud, para que sea una prestación pública y gratuita.

El citado Anteproyecto debe ahora ser informado por diversos órganos del Estado. Después el Consejo de Ministros, tras las modificaciones que estime oportunas, lo aprobará como Proyecto de Ley y lo enviará al Parlamento para su tramitación y aprobación, que por tratarse de una Ley Orgánica, exige del apoyo de la mayoría absoluta de ambas cámaras.

Con saludos cordiales, quedamos a su disposición

Y a continuación, mi respuesta a este e-mail de la Sra. Ministra:

Att. Sra. Ministra de Igualdad:

Yo también respeto sus convicciones, aunque me producen un profundo rechazo por la ignorancia que reflejan de las opiniones de los expertos que le han presentado los argumentos científicos en virtud de los cuales resulta evidente la realidad humana del embrión y por tanto, el ataque a su dignidad y a su derecho fundamental a que se respete su vida que supone la ley del aborto que desde su ministerio están impulsando. Sus recientes manifestaciones en las que afirma que un feto de 13 semanas "no se puede considerar un ser humano" demuestran, o bien un profundo desconocimiento de este hecho biológico incontestable, o un desprecio absoluto a esa realidad y un insulto a la inteligencia de los españoles. Francamente, proveniendo de un miembro de mi gobierno, no sé cuál de las dos alternativas me resulta más preocupante.

La ley actualmente vigente lo único que hace es despenalizar tres supuestos que siguen siendo un delito en nuestro Código Civil, como no podría ser de otra manera. Porque nuestras leyes protegen el derecho a la vida como el derecho fundamental de todo ser humano. Con la ley actual, en efecto, en vez de haberse evitado el drama del aborto, se ha ido incrementando su número cada vez más hasta alcanzar la escalofriante cifra de más de 1.000.000 de españoles a los que no se les ha permitido nacer en los años que lleva vigente. Efectivamente, usted ha escuchado a todas las partes interesadas. Pero no ha hecho ni caso a los expertos que le han indicado que un aborto es un asesinato de un ser humano. Tras escuchar a todos los expertos usted sigue diciendo esa aberración de que un feto de 13 semanas no es un ser humano. Y sigue pensando que los que opinan lo contrario lo hacen por razones religiosas... Lamentablemente, sólo ha prestado atención a los que son parte interesada en mantener el floreciente negocio de las clínicas abortivas, aunque sea a costa de la salud física y psicológica de las mujeres a las que su ministerio debería prestar una atención especial.

Por si no lo sabe, con la ley actual ninguna mujer puede ser penada con cárcel (ni con nada) si aborta bajo alguno de los tres supuestos que despenalizan el aborto. Porque, como su propio nombre indica, en esos supuestos el delito está despenalizado. Como así ha sido: Ninguna mujer ha ido a la cárcel en España por haber abortado. Otra cosa es que se abortara en algún supuesto diferente de los contemplados por la ley. A pesar de que es evidente que se ha hecho así, tampoco la ley se ha cebado con ninguna mujer. De modo que no me trate de engañar diciendo que esta nueva ley va a impedir que una mujer que aborta pueda ir a la cárcel.

No contentos con esto, lo que pretenden con esta nueva ley es ampliar aún más las facilidades de abortar, creando una nueva figura del Derecho, en virtud de la cual no sea siquiera delito matar a una persona, y permitiendo que el coladero por el que se estaban realizando la mayoría de los abortos cobre mayores garantías para los que se lucran con ello. Respecto a la rebaja de edad para permitir que las menores a partir de 16 años puedan abortar sin conocimiento de sus padres...efectivamente, tendrán que modificar la Ley de Autonomía del Paciente, retorciéndola hasta hacerla inconsistente. No se olviden también de reformar el Código Civil para regular de nuevo el concepto de patria potestad, que quedará confuso de lo contrario. Lo de suministrar la PDD sin receta en las farmacias imagino obedece al mismo desatino. O a ganas de meter ruido a ver hasta cuándo reacciona la ciudadanía. Y ya puestos, vayan pensando en multiplicar la inversión para centros de salud mental en los que acoger a todas estas jóvenes a las que su política va a destrozar psicológicamente. Señora ministra, su política me recuerda a la de aquel que para evitar los incendios decidió regalar extintores a los pirómanos.

Usted y el gobierno del que forma parte son un auténtico peligro para la salud de los españoles. En lo que de mí dependa, estén seguros de que no contarán con mi apoyo.

Atentamente

Agustín Losada

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1 de junio de 2009

Reunión del Comité de Bioética de España

Hoy se reúne en Gijón, su sede, el Comité de Bioética de España, presidido por Victoria Camps. Victoria Camps es catedrática de Ética en la Universidad de Barcelona e integrante de los comités éticos del Hospital Vall d'Hebron y de la Fundación Esteve, de Barcelona. Durante algunos años fue senadora por el PSC. Será muy interesante estar pendiente de sus conclusiones, por los interesantes temas que van a tratar. Entre ellos, temas tan dispares como los bancos de sangre de cordón umbilical, la patentabilidad y derechos del paciente, la investigación quirúrgica y consentimiento informado y las quimeras e híbridos biológicos en la investigación. Muchos temas, y todos ellos muy interesantes y de gran transcendencia, que han sido propuestos por los 12 miembros de este comité creado a raíz de la ley 14/2007 de 3 de julio, de Investigación Biomédica.

En los últimos años estamos asistiendo a avances científicos impresionantes. Hace poco se ha comunicado que científicos españoles, dirigidos por el Dr. Juan Carlos Izpisúa, del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), han logrado retraer células madre de la piel al estado de células embrionarias, para luego hacerlas evolucionar de nuevo y convertirlas en células madre hematopoyéticas, capaces de curar la anemia de Fanconi. Este tema es tan interesante en sí mismo que prometo un post ad hoc esta semana.

A lo que voy es que el hombre empieza a asomarse al abismo de la creación. Empieza a pensar que es capaz de repetir los procesos creadores de vida, modificándolos a voluntad. El problema, para mí, es que el mundo, sea porque Dios lo ha hecho así o por ser fruto de una maravillosa casualidad (tan increíblemente perfecta, por cierto, que se la podría llamar Dios), está bastante bien hecho. Hay que reconocer que existe en el universo un equilibrio biológico que a los hombres nos hubiera costado bastante pensar y diseñar (y probablemente no habría resultado tan perfecto). Pero por primera vez en la Historia, el hombre empieza a tener poder para manipular ese equilibrio a gran escala y torcer los planes del azar para modificara a su antojo ese equilibrio. Por eso creo que es fundamental que existan comités bioéticos eficaces, con poder para establecer normas morales de lo que es y no es lícito hacer, aunque sea técnicamente posible su realización. Está en juego demasiado: La propia existencia y dignidad del hombre.

Otro tema crítico que va a abordar este comité es el de la necesidad o no de legislación adicional respecto al aborto. Inicialmente la presidenta del comité, Victoria Camps, había rechazado el debate del aborto por no querer «interferir» en las labores de otras comisiones que discuten aún las nuevas reglas de la interrupción voluntaria de la gestación. Con la que está cayendo, comprenderán que esté impaciente por leer los resultados de esta reunión de expertos. Seguiremos informando
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