27 de noviembre de 2009

Homenaje al doctor Segovia de Arana

Ayer y hoy he estado en las jornadas de homenaje al doctor Segovia de Arana que ha organizado la Fundación Jiménez Díaz. Confieso que he quedado impresionado por la labor de este médico, que creo merece un puesto de honor junto a figuras patrias insignes como los doctores Marañón o Laín Entralgo. Por eso me permito rendirle este pequeño homenaje en mi blog. El profesor Segovia siempre quiso compaginar la clínica, la docencia y la investigación. Y a fe que lo ha conseguido. Catedrático de Patología y Clínica Médica en santiago de Compostela, fue nombrado director del Centro de investigaciones Médico-Quirúrgicas Puerta de Hierro desde su fundación hasta 1992.
Un papel relevante fue el que tuvo en 1979 cuando fue nombrado Secretario de Estado de Sanidad. Desde esa posición, el doctor Segovia fue quien impulsó la creación del sistema MIR, que tan fecundo y clave ha sido en la formación de los médicos españoles. También intervino en la redacción de las Líneas Básicas para la Reforma Sanitaria así como las leyes de autopsias y trasplantes de órganos, que tanta fama nos ha dado en todo el mundo. No en vano (gracias también a la labor del Dr. Matesanz), somos el país número uno del mundo en cuanto a trasplantes se refiere.

Motivado por su afán investigador, creó el sistema FIS (Fondo de Investigaciones Sanitarias) con parte del dinero que las farmacéuticas descontaban a la Seguridad Social. También es el artífice de la Universidad de Medicina de la Autónoma, a la que prestó espacio en el Hospital Puerta de Hierro en sus momentos iniciales.

Actualmente goza de un envidiable estado a sus 90 años. Les confieso que he llegado a pensar que tiene un pacto con el diablo. Cualquier que le vea no le echaría más de 60 años. En el homenaje, muchos de sus discípulos estaban en bastante peor condición que él. El doctor Segovia no tenía ni un temblor de parkinson, ni un gesto torpe, con mucho pelo, plena lucidez mental... Lo que les digo: De envidiar.

Actualmente es Presidente del Consejo Asesor de Sanidad, Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y políticas y de la Real Academia de Medicina. Me siento tan abrumado a su lado, que no puedo menos que dejar constancia de mi admiración por alguien que ha hecho tanto y tan bien por la sanidad en España.

En el homenaje han participado importantes figuras, como el Dr. Reinoso, catedrático emérito de medicina de la Autónoma, Romay Becaría, ex ministro de Sanidad, el Dr. Díaz Rubio, presidente de la Real Academia de Medicina... Hasta estuvo en la inauguración la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, muy orgullosa de haber logrado el rechazo a las enmiendas a la totalidad de la ley del aborto que se habían discutido por la mañana en el Congreso de los Diputados (esto lo digo yo, porque ella no hizo mención al tema, aunque se la veía especialmente satisfecha).

Me han gustado especialmente las ponencias de los profesores Diego Gracia y Juan Velarde. El primero, que aparece en la foto hablando con el doctor Segovia poco antes de iniciarse la sesión de esta mañana, ha tratado acerca de la relación médico-paciente. En su conferencia ha señalado que dicha relación debe basarse ahora no en una relación paternalista o de sumisión, sino de deliberación. El lo ha explicado mucho mejor que yo. Lo que he podido entender es que antiguamente la relación médico-paciente se basaba en modelos paternalistas (como un padre respecto de su hijo, con autoridad, buscando el bien del hijo) o despóticos (como un amo respecto a su esclavo, que busca también su bien porque de lo contrario se queda sin esclavo). Estos modelos de relaciones verticales hoy en día ya no sirven, y se va hacia modelos horizontales. El P. Gracia ha explicado los modelos de partnership, alianza, compromiso y, por fin, DELIBERACIÓN. Según esto, ya no vale la neutralidad axiológica (yo me ocuparé de tí aunque sepa que no me vas a pagar). Ahora, aunque los valores de médico y enfermo no coincidan, ambos deben llegar a un acuerdo en los valores compartidos a través del proceso de deliberación, que supera al partnership, la mera alianza o el compromiso.

El profesor Velarde, por su parte, ha estado genial desde el principio. Cuando el doctor Segovia, que moderaba las conferencias, pretendía dar la palabra a otro ponente, Juan Velarde ha protestado para pedir que él tenía que intervenir, ya que más tarde tenía una reunión en El Escorial representando a la Universidad Complutense, y se tendría que ausentar (como así ha hecho tras su brillante exposición, por cierto). El profesor Velarde ha hecho una brillante exposición de los riesgos a los que nos enfrentamos ante un envejecimiento progresivo de la población. Cada vez hay más viejos y estos, son más viejos (duran más años). De lo cual, por cierto, son buena prueba el doctor Segovia y él mismo... Esto plantea inquietantes retos al sistema de salud. Para revertir la tendencia haría falta que la tasa de natalidad pasara de los 1,3 hijos por mujer actuales a 6, lo cual parece a todas luces imposible, aún contando con el efecto positivo que para la natalidad tiene la inmigración.

En la pausa para el café le he preguntado a Diego Gracia si me podría ayudar a enfocar mi tesis doctoral sobre los aspectos éticos de los bancos de sangre de cordón privados. Me ha dicho que por supuesto... Dejo para otro post el enlace con el tema de los bancos de cordón umbilical, que también lo tiene.

Por cierto, que el profesor Diego Gracia es miembro del Comité Español de Bioética, que tiene entre sus proyectos realizar un estudio precisamente sobre este tema. Muy interesante.
Share

21 de noviembre de 2009

In memoriam. FFFFFFFFENOMENAL

Acabo de enterarme que ha muerto. Hacía algunos meses que le ví por última vez. Alguien organizó un fantástico encuentro de antiguos empleados de P&G, y ahí estaba él, demacrado por el cáncer, pero alegre, y transmitiendo alegría como siempre. Muchísima gente a la que hacía muchos años que no veía. Algunos se fueron de la compañía antes que yo. Otros seguían sobreviviendo, amarrados a los restos de su propio naufragio...
Cogió el micrófono, y no lo soltó. Se fatigaba al hablar. Recuerdo que tenía pocas fuerzas para hablar lo alto que le hubiera gustado. Pero habló, por que consideraba que no se lo podía guardar. Tenía que hablar para insistirnos a todos en la idea madre de que la vida es maravillosa. Que merece la pena vivir. Que no perdamos el tiempo en las cosas inútiles. Que hay que aprovechar para dedicarnos a lo que realmente importa.
Hoy estaba curioseando en internet cuando me he topado con la noticia de su muerte. Alguien puso un enlace a una carta que Juan publicó como terapia para su enfermedad, y que él mismo pedía que se circulara, por si pudiera ayudar a otros. Eso hago yo, aunque no tenga nada que ver con la Sangre de Cordón, como homenaje póstumo a una persona que siempre te sonreía, con su eterna respuesta ante un "¿Qué tal?". Juan siempre respondía: "FFFFFFFFENOMENAL". Al leer esta carta he recordado al Dr. Covey y su magnífico Seven Habits for Highly Effective People, el libro de cabecera para todo aquel que quiera, desde una perspectiva laica, descubrir el sentido de su vida. Creo que Juan y yo asistimos juntos a ese curso hace ya algunos añitos... Juan se lo tomó en serio, y sacó partido a su enfermedad. haciendo de ella una razón para seguir adelante, amando incluso más intensamente a los demás.

Espero que os ayude su lectura, y que si sois creyentes, recéis una oración por Juan.

+


----------------------------------------------------------------------------------

Deseo compartir con vosotros este testimonio en mi lucha contra el cáncer. He cumplido 56 años, estoy casado y tengo una hija. Durante casi 30 años y hasta hace muy pocos meses desempeñaba un trabajo como ejecutivo en una importante compañía multinacional de productos de gran consumo. Mi actividad había sido muy intensa y apasionante pero también muy absorbente. Aunque crecí en muchos aspectos, sin darme cuenta dejé desatendidas algunas partes esenciales de mi vida, como mi familia, amigos e incluso mi propio cuerpo. Por eso, di la bienvenida a la oportunidad de prejubilarme y montar un negocio propio siguiendo mi ritmo personal más moderado.
 Me retiré el pasado mes de Octubre para empezar mi nueva aventura. Sin embargo, la vida me tenía reservada una sorpresa y tenía otros planes para mí. A las pocas semanas me detectaron un cáncer de esófago con metástasis en el hígado.

Mi gran aprendizaje es que hay situaciones que sobre el papel tendemos a evaluar como muy malas cuando pueden ser una maravillosa oportunidad de crecer espiritualmente. En muchos aspectos esta enfermedad ha sido una bendición para mí. Me siento muy afortunado por vivir lo que estoy viviendo.

Un día, un amigo mío de Inglaterra me sugirió que escribiese una carta a mi enfermedad porque podría ser una terapia muy potente. Así fue cómo surgió la Carta a Horacio, que compartí en la pasada Navidad. Esta carta fue el eco espiritual de muchas conversaciones que tuve con muchos amigos y familiares. Por eso es una carta que hemos escrito entre todos a la enfermedad de todos. Siempre he querido tener una postura muy abierta con mi situación y me complace enormemente que hagáis llegar esta carta a otras personas si pensáis que pudiese ser de ayuda.

Creo que estoy avanzando en mi curación. Aunque la enfermedad no ha remitido aún, tengo la certeza de que en nuestro interior hay un centro de sabiduría que contiene todas las herramientas para la curación.

Quiero compartir con vosotros mi Fe, mi Esperanza y mi Amor

Juan Ramírez de Haro


Carta a Horacio

Madrid, 18 de Diciembre de 2007

Querido Horacio,

Fue ese jueves de Noviembre cuando supe que me habías tocado con tu vara de abedul, cuando un rayo me atravesó de la cabeza a los pies. ¿A mí? ¿A mí? ¿Por qué a mí?

Sólo tardé unos segundos en aceptar el diagnóstico y en ese instante experimenté una felicidad que nunca había sentido hasta ahora. Iba a tener el honor de formar parte de ese grupo de personas a las que tanto admiro, que sacan coraje de donde parece que no lo hay y lo muestran al mundo.

Me ofreces una grandiosa oportunidad de aprender y de crecer, aquí y ahora con este master, con este proyecto, con esta asignación que es CURARME y que hoy acapara mi máxima atención.

No es una interrupción a mi vida ni un freno en mi viaje a Ítaca. Es un nuevo rumbo que quiero vivir a tope y del que voy a sacar todos sus frutos. Estoy impaciente por ordeñar cada día que comienza.

Muy pronto empecé a sentir que había recibido otro regalo mucho mayor, que ni en mis mejores sueños podía imaginar. Es el amor de mi familia y mis amigos.

Mi vida de familia se ha transformado. En casa con Adelaida y Gabriela sentimos una pasión amorosa mutua como nunca había sucedido. Me conmueve cómo se vuelcan conmigo, cada minuto, cada segundo. Ellas son quienes realmente están viviendo y soportando mi enfermedad. Sólo me sale una palabra del corazón y es ¡¡¡GRACIAS!!!.

Los caminos de mis padres y hermanos, y el mío se han unido. Hemos entrado de nuevo en nuestras vidas respectivas. Y donde antes veía recelo, barreras y malentendidos ahora sólo veo unos grandísimos corazones. Además me divierto muchísimo con todos y cada uno de ellos, que en su diversidad y a su manera me están dando lo mejor de si. También estamos llevando a cabo unas colaboraciones muy fructíferas. Todo tiene un enorme sentido.

¡Y que decir de mis amigos, que desde todas las partes del mundo me mandan unas letras de ánimo y aliento en sus emails!. Hay personas, que ni me podía imaginar, que me están mandando su cariño. Es curioso cómo nos “tocamos” entre nosotros en nuestras vidas sin saberlo.

Hacía unas semanas que había perdido mi teléfono móvil pero con esta enfermedad ya lo tengo rápidamente al día.

Hay tantos amigos que me ofrecen nuevas terapias y técnicas, nuevos libros. Siento que se me presenta un fecundo período de conocimiento.

¿Y qué decir de todas esas personas que rezan por mí y piensan en mí durante sus oraciones? Sé que hay conventos enteros de carmelitas descalzas que se están volcando en mi persona. ¡Qué gran responsabilidad de agradecimiento se posa en mis hombros!

Y en estos momentos pongo a Dios por testigo de que nunca jamás en la vida diré que “me siento solo”, “no tengo amigos” o “me siento miserable”. Eso sería ir en contra de la naturaleza de la vida.

Hoy, siento y sé que cada uno de nosotros formamos parte de un cuerpo superior en el que todos estamos conectados y cuando una parte de ese cuerpo está más débil el resto vibra. Yo también sabré vibrar mucho más a partir de ahora.

En cambio, ¿Cuántas veces vibramos por cosas no importantes? ¿Somos conscientes de la enorme cantidad de metas y estímulos triviales que nos creamos y aceptamos y que nos generan tanto stress? ¿Es tan real esa ansiedad que nos atenaza? ¿Es tan real esa culpa que nos abruma? Todo eso nos mata.

He aprendido a ser Yo, a ser “Yo soy”. Me he dado cuenta de que había llevado una vida alocada en la que había adoptado muchos roles en ambientes dispersos y desconectados. Eso me creaba barreras, eso me negaba como persona. Eso era matarme. Ahora “Yo Soy” esté donde esté, no tengo barreras. Formo parte de una energía ilimitada.

Me siento capaz de llevar a cabo cualquier visión que me plantee en este planeta.

Estoy viviendo una experiencia mágica de transformación espiritual. Ahora entiendo al alquimista que transforma el dolor en paz, la paz en alegría y la alegría en amor.

Estoy completamente preparado para todo lo que vaya a venir y sé que sobrevendrán dolores y molestias en el cuerpo pero nunca sufrimiento. Todo sufrimiento es un juicio, es aceptar la condición de que se es víctima y yo eso jamás lo haré.

En cambio, el inevitable dolor físico que se acepta, se siente en todos los poros y se ofrece, nos brinda la oportunidad de transmutarlo en despertar espiritual.

Horacio, no quiero darte una pequeña decepción. Pero no has sido tú quien me ha traído esta enfermedad sino yo. Yo soy al 100% responsable de lo que me pasa. Ha sido mi mente quien me ha confundido y me ha metido en esto. Había una falta de armonía. Quizá tenía una necesidad de crecimiento no bien madurada o una situación que no sabía cómo manejar. Esta enfermedad tiene un mensaje y al captarlo mi curación vendrá, de la misma manera en que la primavera sigue al invierno. Ya intuyo mucho de lo que me había pasado.

Hay muchas maneras positivas de hacer frente a esta enfermedad. Yo quiero recuperar el diálogo con mi cuerpo. Quiero estar con él y acompañarlo en estos momentos de debilidad. Mi cuerpo es ese amigo sabio y fiel, que siempre trabaja de manera incondicional y silenciosa para estar sano. ¡Ay hermano!, cuanto te he exigido en esas noches de trabajo, en esos platos y copas de más, en ese uso de ti como fuente de placer y objeto de consumo. ¿Cuántas veces te he dejado en último lugar dando por hecho que tú silenciosamente podías con todo? Hermano, nos curaremos juntos y a partir de ahora serás mi joya.

Bueno Horacio, vamos a hablar tú y yo del futuro. Sabes muy bien que me voy a curar y por eso te quiero ofrecer un puente de plata honroso. Sé que has actuado con tu mejor intención, obedeciendo a los designios de mi mente. Te propongo que retires inmediatamente de mi cuerpo tus células enfermas. A cambio, conservaré en la memoria un buen recuerdo tuyo de esta etapa maravillosa.

Horacio, sabes que no tienes otra alternativa. Si insistes en persistir, tanto mi altísima moral como las baterías del Doctor Javier Hornedo, quizás el mejor oncólogo del mundo, harán mella en ti. ¿Por qué aferrarte y resistirte a lo inevitable?

En pocas palabras: Gracias por entrar en mi y Gracias por salir de mi, con todo mi amor.

Yo ya he empezado a celebrar mi curación. Estoy organizando con mi familia y amigos un viaje a Roma de agradecimiento por todas estas vivencias y todas estas “vacaciones”.

Esta enfermedad me ha sobrevenido en un momento en que estaba cambiando de vida y planeando una nueva etapa. Voy a incorporar todo lo que aprenda. Esta etapa será muy importante en mi vida y ya nunca jamás volveré a ser la misma persona después de vivir esta experiencia. Mi misión y mis metas serán a partir de ahora muy diferentes. Sé que me espera una vida apasionante y me ilusiona asumir mis nuevas responsabilidades. Sabré siempre cambiar y transformarme.

Sé también que este futuro apasionante no me estará esperando sólo a mí. Esta ha sido un poco la enfermedad de todos y todos nos estamos transformando.

Y ahora pienso en La Navidad. Esta va ser la mejor Navidad de toda mi vida. La Navidad es el nacimiento del niño Dios. Es un momento de Creación. Es el momento de crear la mejor versión de la mejor visión de nosotros mismos.

En La Navidad sin embargo, rara vez nos salen bien los deseos. Ya en los medios de comunicación de la primera semana de Enero todo sigue igual de mal en el mundo y el nuevo año sigue el mismo curso de violencia y perversión rutinaria.

Sin embargo, este año propongo a mi familia y amigos algo muy diferente:

1. Cerrar los ojos.

2. Crear uno o dos deseos.

3. Visionarlos.

4. Oírlos.

5. Olerlos.

6. Sentirlos.

7. Tocarlos.

8. Tener una fe inquebrantable de que van a suceder sin preguntarse el cómo.

9. Dar gracias porque ya han empezado a suceder.

10. Seguir al corazón.

11. Plasmar los deseos en un sitio visible.

12. Revisarlos diariamente.

Esta vez se van a materializar en todo el planeta todos nuestros deseos de Navidad y Año Nuevo. Vamos a cambiar muchas cosas.

Y ahora sólo me cabe decir GRACIAS; GRACIAS; GRACIAS

Con todo mi afecto,

Juan
Me puse manos a la obra con el objetivo de curarme. Uso todos los medios posibles, tanto convencionales como la quimioterapia con un gran oncólogo, como otros más alternativos como la respiración, una nueva nutrición, la homeopatía, muchos paseos por el campo, el yoga, el “coaching” psicológico, el “reiki”, la meditación y la oración.
Share

17 de noviembre de 2009

Bebés medicamento

Otro caso más. En Andalucía se acaba de autorizar un caso calcado al de Javier Mariscal. La Comisión Nacional de Reproducción Asistida ha dado luz verde para realizar el proceso de fecundación extracorpórea de óvulos de una mujer con espoermatozoides de su marido. A los embriones así conseguidos se les realizará una biopsia para extraer una célula y analizar su ADN. De este modo se comprobará si están libres de la enfermedad. Entre aquellos embriones sanos se seleccionará a aquel o aquellos cuyo HLA sea compatible con el del hermano enfermo, y ese o esos serán los elegidos para poder continuar viviendo. Según cuántos sean, se implantará uno o dos en el útero de la madre para confiar en que se implante y el niño se desarrolle con normalidad. Si todo sale bien, en el momento de su nacimiento se recogerá la sangre de su cordón umbilical y con ella se tratará al hermano enfermo. Las células progenitoras hematopoyéticas del recién nacido servirán para regenerar la sangre del hermano mayor.

Dada la complejidad técnica de esta operación, el Hopsital Virgen del Rocío es de momento el único que realiza esta técnica en España, bajo la supervisión del director de la Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal del Hospital, el Dr. Guillermo Antiñolo. Este es el médico que en el caso de Andrés se permitió decir: "el hermano pequeño siempre será totalmente compatible con él, de modo que «en caso de que se perdiera el implante podría volver a repetirse", prueba palpable de que el niño así "creado" tenía para él la condición de reserva de medicamento de por vida. En otro caso similar, ocurrido en Barcelona, y en el que la madre ha escrito un libro, ella misma dice: “Tuve que esperar un mes para que me dieran los resultados. Era una prueba decisiva, porque si el resultado era negativo no habría más remedio que extraer médula directamente de mi hija recién nacida, Izel… ¿Y si el cordón no sirve? Ese era otro problema, porque hubiera significado esperar a que Izel pesara nueve kilos para que pudieran hacer la operación de extracción de médula y luego hacerle el trasplante a Erine”. Esa es la vida que les espera a los bebés-medicamento.

En mi opinión, cuando el hombre se empeña en ir en contra de la Naturaleza termina produciendo siempre aberraciones. Sé que es muy duro saber que existe una solución (con unas tasas de efectividad, por cierto, ínfimas), y renunciar a ella. Porque en una circunstancia de una enfermedad así, uno se agarra a un clavo ardiendo. Pero no podemos cerrar los ojos a los otros seres humanos que vamos dejando en el camino para salvar al enfermo. No es justo. No es humano.

A veces, cuando hablo de estos temas, se me pregunta por mi propuesta de solución. Desde mi punto de vista, es muy clara: Que se favorezca la recogida de células madre de sangre de cordón. Un aplauso por la ONT y su política de donaciones. Según su director, Rafael Matesanz, llevamos ya 40.000 unidades donadas a los bancos públicos, de 60.000 que se quieren tener. Y con un gran crecimiento en el último año. Pero en paralelo debe permitirse la recogida para depósito privado de aquellas familias que así lo desean. No hay justificación, ni médica, ni ética ni económica, ni de ningún tipo para poner las trabas administrativas que se ponen a la recogida de la SCU para depósito privado en muchos hospitales públicos. Cuando existan suficientes muestras disponibles para trasplante y sea posible encontrar alguna compatible no será preciso recurrir a la generación artificial y posterior descarte de seres humanos.
Share

7 de noviembre de 2009

En el IV Congreso Internacional Provida de Zaragoza

Estoy asistiendo estos días al IV Congreso Internacional Pro Vida, que se está celebrando en Zaragoza. Esta tarde he presentado una comunicación sobre Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) y Sangre de Cordón Umbilical. En resumidas cuentas, proponía que en vez de generar bebés-medicamento, lo que habría que hacer es facilitar la labor de los bancos de cordón umbilical (en particular, los privados), sin entorpecer su desarrollo. De este modo existirían suficientes muestras disponibles que evitarían la necesidad de crear bebés a la carta para curar ciertas enfermedades. No he tenido tiempo de comentar la situación de la donación de cordón en España, que merece un comentario aparte. El profesor Justo Aznar me ha pedido que investigue si sería posible curar todas las enfermedades que actualmente requieren un bebé-medicamento con muestras de sangre de cordón de donantes compatibles, suponiendo que existiesen variedades suficientes, en bancos públicos o privados. Tengo la intuición de que sí, pero no lo puedo asegurar. Ya le contestaré cuando sepa la respuesta y les contaré a ustedes. Pero no voy a hablar de mí, que resulta poco interesante en este momento. Además, son las 23:45 de la noche y mañana hay que madrugar de nuevo para seguir el congreso, que empieza a las 9:30 de la mañana.

El congreso está resultando muy atractivo, con ponencias de altísimo nivel. No sabría cuál de las que he visto hasta ahora podría destacar sobre las demás. No obstante, no quería dejar pasar el tiempo sin escribir unas líneas para compartir con ustedes una de las ponencias que más me ha impresionado. Ha sido la del Dr. Richard Stith, profesor de derecho en la Universidad de Valparaíso de Indiana, en Estados Unidos, que ha hablado sobre cómo el aborto hace a la mujer más vulnerable a la explotación y el abandono. Su tesis es la siguiente: El aborto se plantea como una liberación para la mujer. Pero en realidad, lo que provoca es colocar EXCLUSIVAMENTE sobre ella la responsabilidad de continuar con un embarazo (imprevisto) o no. Antes de que existiera la posibilidad del aborto, ante un embarazo no deseado todos se ponían a buscar soluciones para ayudar a la chica embarazada a sacar adelante a su hijo. Incluido el chico, causante del embarazo. Hoy, la responsabilidad de continuar con el embarazo es sólo y exclusivamente de la mujer. El hombre, por tanto, se siente liberado de cualquier responsabilidad sobre el embarazo. De llegar a nacer el niño, es culpa de la mujer, que podría haberlo evitado. De este modo, el hombre sólo puede escoger sexo, no paternidad, la cual es responsabilidad de la mujer. Por eso afirmaba el profesor que el aborto facilita el abandono de la mujer, al nombrarla a ella la responsable final del nacimiento.

Además, el aborto reduce la competitividad sexual de la mujer. Si un amante considera que ante un embarazo imprevisto existe una alternativa, que es el aborto, cuida menos a su compañera. Esta, aunque no quiera abortar, se ve abocada a ello, porque de lo contrario puede ser abandonada por el hombre, que buscará otra compañera que no tenga reparos en abortar ante un “problema”. La solidaridad femenina en este campo no funciona, y relega a las mujeres contrarias al aborto a un ostracismo y a perder en esta competición sexual. En los ambientes más machistas, esto es aún más dramático, porque relega realmente a las mujeres a convertirse en esclavas del deseo sexual del hombre, empujándolas hacia las relaciones sexuales y el aborto, aunque ellas no quieran ninguna de las dos opciones.

Lo grave de nuestra época es que se da por supuesto que si una mujer sigue adelante con su embarazo es porque considera que puede llevarlo a cabo (ya que de lo contrario, habría abortado). Y en consecuencia, es considerada responsable y culpable por seguir adelante con el embarazo. Si encima el hombre quería abortar y ella no, el hombre se ve aún más liberado de cualquier tipo de responsabilidad sobre ese hijo. Es posible que los vecinos, familiares, compañeros de trabajo… encima se lo echen en cara a la mujer por no haberse librado de esa incomodidad cuando pudo. Por eso la mujer pierde legitimidad para reivindicar mejoras en las condiciones laborales (“¡que hubiera abortado! Si no lo hizo sería porque se veía capaz de sacar adelante a su hijo. ¿Cómo viene ahora pidiendo ayudas?”).

En conclusión, que el aborto, planteado como una liberación para la mujer (“nosotras parimos, nosotras decidimos; mi cuerpo es mío”, etc.) en realidad es la más sutil e injusta de las discriminaciones, al colocarla a ella como la única responsable de la maternidad, abandonándola con su culpabilidad.

Para pensarlo con calma…
Share
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...