26 de octubre de 2009

Cuatro bebés medicamento más autorizados en Sevilla

La Consejería de Sanidad de Andalucía ha autorizado cuatro casos más de bebés medicamento que se realizarán en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, centro de referencia nacional para este tipo de operaciones. Les voy a confesar una maldad por mi parte: A mí nunca me ha gustado mucho este nombre de “bebé-medicamento”. Me parece que bastante tiene ya el pobre niño por haber sido engendrado en esas condiciones y con esos fines para encima ponerle tal calificativo. Pero cuando hace unos meses tuve la oportunidad de debatir con la Consejera de Sanidad andaluza, Mª Jesús Montero, en un programa de CNN + que tenía el flamante título de “Embriones y Obispos” cambié de opinión. Supongo que en aquel programa ella defendía la experimentación con embriones y yo la postura contraria de los obispos. O así debió pensar Calleja cuando nos llamó para debatir en el programa. Cuando salíamos de la discusión, una vez terminado el debate, la consejera me regañó por usar el nombre de “bebé-medicamento”. No por respeto a la dignidad del niño, sino porque en el fondo le remordía la conciencia y no le gustaba que se llamase a las cosas por su nombre.  Bueno, al menos, eso es lo que interpreté yo de su queja. Pero para mí es algo así como llamar “IVE” al aborto. ¿Por qué no llamarlo “FFF” (Finalización Feticida de la Fecundación), que me parece mucho más apropiado? Por eso, desde entonces, procuro usar este término ("bebé-medicamento") siempre. Porque pone bien a las claras frente a los defensores de esta técnica lo que realmente hacen.

Pues a lo que iba: La Consejera ha decidido aprobar cuatro casos de bebés libres de la enfermedad genética de la que son portadores sus padres gracias al diagnóstico genético preimplantatorio (DGP), técnica de reproducción asistida para la que el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla es centro de referencia en la comunidad. Con estos serán ya 17 los bebés venidos a este mundo gracias a esta técnica desde que en el 2006 se aprobó la ley de Reproducción Humana Asistida que lo autorizó. Uno de ellos es el tristemente famoso caso de Javier Mariscal, que nació no sólo libre de la enfermedad genética de sus padres sino también histocompatible con su hermano Andrés, para el que se recolectó su sangre del cordón umbilical al nacer. Ahora, de los cuatro nuevos casos autorizados, dos serán de nuevo similares al de Javier: En estos casos, las patologías genéticas hereditarias son la inmunodeficiencia severa por déficit de adenosín-deaminasa --que provoca infecciones múltiples y severas (bacterianas, virales y micóticas) en los primeros meses de vida-- y la beta-Talasemia --un trastorno hereditario que afecta a la producción de hemoglobina normal y que incluye varias formas de anemia—como era el caso de Javier.

Cómo no voy a alegrarme por que se logre curar a un niño castigado por la naturaleza con una enfermedad tan terrible. Pero no puedo evitar pensar en la injusticia que supone para todos sus hermanos, que son obligados a venir a este mundo de forma indigna, cruelmente examinados a los siete días de vida mediante la extirpación de uno de los blastómeros que lo constituyen y si resultan defectuosos o no compatibles, desechados con el eufemístico nombre de “embriones sobrantes”.

España es uno de los países del mundo más avanzados en su legislación, permitiendo atrocidades como esta. Ello a pesar de que esté en flagrante contradicción con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con el Convenio de Derechos Humanos y Biomedicina, vigente en España desde el año 2000. Ambos documentos prohíben explícitamente la discriminación de ningún ser humano en función de sus genes.

Mª Jesús Montero es una ex militante de la HOAC. De ahí le queda algo de amor por los demás, en especial, por los más necesitados. De hecho en algún sitio he leído que cuando deje de ser Consejera pretende irse a practicar la medicina que nunca ejerció a África, donde siente que puede ser más útil a los demás. Espero que cuando marche para allá por fin comprenda que esos "pre-embriones", como ella los llama, son tan seres humanos como los negritos del África más pobre que ella quiere defender.
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16 de octubre de 2009

Conversación de dos fetos en el vientre materno

Como mañana es la gran manifestación por la vida, la mujer y la maternidad, hoy les traigo un texto muy apropiado de Henri Nouwen. Es la conversación entre dos fetos, hermanos gemelos, en el vientre materno: El pequeño escéptico y el pequeño creyente. Espero que perdonen la licencia. A veces hay que ponerse un poco trascendente.

- El pequeño escéptico (E): ¿Tú crees que hay una vida después del nacimiento?
- El pequeño creyente (C): Pues claro, ¿qué te crees? Nuestra vida aquí está pensada sólo para que crezcamos y nos preparemos para la vida después del nacimiento, para que entonces seamos lo suficientemente fuertes para lo que nos espera.
-E: Yo lo encuentro una tontería. ¿Cómo hay que imaginarse una vida después del nacimiento?
-C: Yo no lo sé tampoco exactamente. Pero seguro que será mucho más interesante que aquí. ¡A lo mejor vamos andando de un sitio a otro y comemos con la boca!
-E: ¡Anda ya! ¡Comer con la boca! ¡Qué idea tan absurda! Para eso tenemos un cordón umbilical. ¿Y andar de un lado para otro? ¿Cómo vamos a andar de un lado para otro con este cordón?
-C: Pero seguro que eso es posible. Sólo que será todo un poco diferente que aquí.
-E: Todavía no ha vuelto a este inundo nadie que haya nacido. Con el nacimiento se acaba la vida. Y la vida es sólo una tortura. Estrecho, oscuro, y todo siempre tan resbaladizo...
-C: Yo no sé tampoco cómo imaginarme una vida después del nacimiento. Pero seguro que entonces veremos a nuestra madre.
-E: ¿,Quéeee?? ¿Una madre?? ¿Tú crees en una madre? Entonces hazme el favor de decirme, ¿dónde está?
-C: Bueno, aquí, en todas partes. Nosotros vivimos en ella y gracias a ella. Sin ella no podríamos existir.
-E: ¡Anda ya! Yo no he sentido nunca a una madre, así es que no existe.
-C: Algunas veces, cuando estamos muy calladitos, la puedes oír cantar. O sentirla cuando acaricia nuestro mundo. Yo de verdad creo que nuestra vida de verdad empieza entonces, cuando nacemos...


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15 de octubre de 2009

La opinión del Comité Español de Bioética sobre el aborto

Soy un osado. Lo sé. Un simple estudiante atreviéndose a valorar en dos patadas la opinión de todo un Comité de Expertos en Bioética. Estos doce hombres sin piedad (con la notable excepción del profesor César Nombela), presididos por Dª Victoria Camps, han analizado el proyecto de ley del aborto (perdón, Proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Despenalización de la Interrupción del Embarazo), y han concluido lo siguiente:

1. Que hay que distinguir varias etapas en la formación del ser humano en el vientre materno (zigoto, anidación, final de la organogénesis y viabilidad fetal). Me parece que con ello pretenden dudar de cuándo comienza la vida humana a ser humana… aunque ellos optan descaradamente por la semana 14 de gestación como límite, que les “permite establecer una diferencia cualitativa en la valoración ética y jurídica del feto antes y después de esa fecha”.

2. Que hay un conflicto entre proteger la vida prenatal y respetar los derechos de la mujer. Pero yo no entiendo que exista un derecho a matar a nadie. Ni la mujer ni nadie tiene tal potestad. Por lo que no entiendo a qué conflicto se refieren los 12 hombres sin piedad.

3. Que no se quieren mojar a valorar el aborto, puesto que ya estaba aprobado, sino que sólo dan su opinión sobre los aspectos particulares de la propuesta del gobierno. Y yo pienso que se la pillan con papel de fumar.

4. Que como la vida hay que protegerla siempre, y eso no admite ponderación, por eso hay que considerar si es mejor autorizar el aborto por indicaciones o plazos. Aquí ya no he entendido nada, porque dicen una cosa y la contraria a continuación.

5. Que el sistema de indicaciones (es decir, los supuestos bajo los cuales según la ley actual, el aborto es un delito sin pena) no hace falta valorarlo, porque es una ley en vigor (?)

6. Que el sistema de plazos que propone el gobierno favorece los derechos de la mujer (obviamente, frente a los de su hijo). Y aquí, en un doble salto mortal con tirabuzón (con desbarre incluido) afirman textualmente que: “en opinión de este Comité, una regulación jurídica basada en el plazo no aparece como un sistema desprovisto de fundamento en relación con los derechos y bienes constitucionalmente protegidos, incluido el bien vida humana prenatal”. Como decía aquel, áteme usted esa mosca por el rabo.

7. Que aplicar un criterio “restrictivo” respecto al aborto sería discriminatorio con una parte de la sociedad a la que le parece muy bien… y por tanto, hay que defender una ética de mínimos.

8. Que no se le pueden pedir heroicidades a una mujer. Literalmente, dicen: “El Estado no puede imponer la prevalencia del valor de la vida, prohibiendo el aborto, si con ello desprotege a la mujer que se encuentra ante la necesidad de interrumpir un embarazo.” Sólo puedo decir: ¡Ole tus huevos!

9. Que convendría educar más en sexualidad a las jóvenes. O sea, que para atajar los incendios lo mejor es dar extintores a los pirómanos.

10. Sobre el aborto en menores de 16 años sin consentimiento paterno, parece inclinarse por aceptarlo, ya que “la adolescencia es una etapa de edad poco propicia para la comunicación familiar, y si bien es cierto que las jóvenes adquieren libertad para decidir, también los padres tienen el deber de informarse sobre aspectos relevantes de la vida de sus hijos menores de edad”. Y que hay que reconocerle el derecho a la confidencialidad de las menores...

Menos mal que hay alguien sensato en el Comité, y el profesor Nombela, en su voto particular dice, con gran acierto: “La discrepancia de este vocal con la opinión del Comité se basa en la radical contradicción en la que incurre, al reconocer que desde la concepción existe una vida humana nueva, diferenciada de la de la madre gestante, pero al mismo tiempo admitir que se puede acabar de manera voluntaria con esta vida, durante las primeras catorce semanas de su desarrollo”. No diré más. Es suficiente. Y no se puede decir mejor.
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10 de octubre de 2009

En el VII Congreso Nacional de Bioética

Acabo de regresar de dos días intensos de congreso en Madrid organizado por la Asociación Española de Bioética. Durante estos días se han tratado temas fundamentales de Bioética con ponentes de altura intelectual. Desee aquí doy mi enhorabuena a todo el comité organizador y a su presidenta, la Dra. Natalia López Moratalla en particular, por el excelente trabajo realizado. Los mejores expertos en Bioética españoles se han dado cita durante los días 9 y 10 de octubre en Madrid.

El congreso llevaba por título “Bioética y con-ciencia”, y a lo largo de estos dos días ha tratado los siguientes temas:

 Comunicación materno-filial en el embarazo.
 Embarazo, su interrupción y salud mental
 El no-nacido como paciente

Resulta muy oportuno un congreso así, en un momento en el que el gobierno acaba de aprobar el anteproyecto de ley sobre “salud sexual y reproductiva”, que ahora comienza su andadura parlamentaria. No se ve ninguna justificación para este empeño gubernamental, que no sea el ideológico. En efecto, no alcanzo a comprender la razón por la que quisieran desde el gobierno favorecer el negocio de las clínicas abortistas, frente a otros muchos negocios que pudiera interesar apoyar. Después de todo, si estas clínicas matan a 100.000 niños al año, por un precio promedio de 1.500 €, estamos hablando de un negocio que factura “tan solo” 150 millones de euros al año. El único beneficio real para el gobierno sería el impuesto de sociedades sobre esa cifra, suponiendo que no haya dinero negro. Pero si no estuviera permitido el aborto, esos 100.000 niños nacerían en clínicas, generando ingresos similares y el mismo ingreso por sociedades. En realidad, la razón para favorecerlas es simplemente ideológico: A este gobierno le parece muy bien que se fomente la promiscuidad sexual de los jóvenes y que la alternativa ante un embarazo no deseado sea el feticidio. O que la sociedad tenga una escala de valores tan adormecida que frente a un niño con malformaciones genéticas no incompatibles con la vida la única opción planteable sea la de su eliminación antes de que nazca.


El profesor Nicolás Jouve, mi director de tesina, pronunció una interesantísma conferencia sobre “Defectos Congénitos y Discapacidad”.


Tengo que mencionar al Dr. Esteban Rodríguez Martín, ginecólogo gaditano del Hospital Punta Europa, que ha sido el primer médico en España en presentar objeción de conciencia al diagnóstico genético prenatal por entender que es el instrumento que se utiliza para dirigir a las madres con hijos portadores de enfermedades cromosómicas al aborto. Un aplauso para este valiente que provocó interesantes discusiones en el congreso.

La decana de la facultad de Medicina del CEU, Inma Castilla de Cortázar, al clausurar el congreso, y parafraseando las palabras del magistrado J. Luis Requero, que pronunció la soberbia conferencia de clausura, resaltó que frente al aborto la guerra está ganada. Puede que se pierdan batallas, pero la victoria final está clara. Porque la razón termina imponiendo su lógica aplastante. Ojalá sea pronto…

Por mi parte, he presentado una modesta comunicación al congreso sobre el diagnóstico genético preimplantatorio y la sangre de cordón umbilical. En ella he analizado los casos de dos niños (bebés-medicamento) seleccionados genéticamente para ser HLA compatibles con un hermano enfermo y de este modo usar su sangre de cordón para salvarlos. Este hecho demuestra la utilidad del trasplante de SCU de un hermano compatible, por lo que justifica la existencia de bancos privados de SCU. Para evitar la aberración de tener que fabricar embriones genéticamente compatibles hay que fomentar la existencia de bancos públicos con las suficientes muestras. El Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical establece en 60 mil las necesarias para garantizar la existencia de muestras que cubran las necesidades del 90% de la población. Llegaremos pronto a esa cifra, afortunadamente (somos el país con mayor número de unidades de SCU en bancos públicos del mundo, solo por detrás de EEUU). Y hay que favorecer la opción de los padres que desean guardar la SCU de sus hijos para un potencial uso futuro. Bien sea en el ámbito de las enfermedades hematopoyéticas o, si la medicina así lo logra, en el de la medicina regenerativa.

Estoy todavía tratando de digerir toda la información tan rica y de tanto nivel que se ha vertido en este congreso. Reitero mi enhorabuena a los organizadores. Espero poder contribuir algo más en la realización del próximo, previsto para octubre del 2011 en Medina del Campo. Para entonces, D.m., tendré más avanzada mi tesis doctora(¡ojalá que incluso ya terminada!).
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