10 de octubre de 2009

En el VII Congreso Nacional de Bioética

Acabo de regresar de dos días intensos de congreso en Madrid organizado por la Asociación Española de Bioética. Durante estos días se han tratado temas fundamentales de Bioética con ponentes de altura intelectual. Desee aquí doy mi enhorabuena a todo el comité organizador y a su presidenta, la Dra. Natalia López Moratalla en particular, por el excelente trabajo realizado. Los mejores expertos en Bioética españoles se han dado cita durante los días 9 y 10 de octubre en Madrid.

El congreso llevaba por título “Bioética y con-ciencia”, y a lo largo de estos dos días ha tratado los siguientes temas:

 Comunicación materno-filial en el embarazo.
 Embarazo, su interrupción y salud mental
 El no-nacido como paciente

Resulta muy oportuno un congreso así, en un momento en el que el gobierno acaba de aprobar el anteproyecto de ley sobre “salud sexual y reproductiva”, que ahora comienza su andadura parlamentaria. No se ve ninguna justificación para este empeño gubernamental, que no sea el ideológico. En efecto, no alcanzo a comprender la razón por la que quisieran desde el gobierno favorecer el negocio de las clínicas abortistas, frente a otros muchos negocios que pudiera interesar apoyar. Después de todo, si estas clínicas matan a 100.000 niños al año, por un precio promedio de 1.500 €, estamos hablando de un negocio que factura “tan solo” 150 millones de euros al año. El único beneficio real para el gobierno sería el impuesto de sociedades sobre esa cifra, suponiendo que no haya dinero negro. Pero si no estuviera permitido el aborto, esos 100.000 niños nacerían en clínicas, generando ingresos similares y el mismo ingreso por sociedades. En realidad, la razón para favorecerlas es simplemente ideológico: A este gobierno le parece muy bien que se fomente la promiscuidad sexual de los jóvenes y que la alternativa ante un embarazo no deseado sea el feticidio. O que la sociedad tenga una escala de valores tan adormecida que frente a un niño con malformaciones genéticas no incompatibles con la vida la única opción planteable sea la de su eliminación antes de que nazca.


El profesor Nicolás Jouve, mi director de tesina, pronunció una interesantísma conferencia sobre “Defectos Congénitos y Discapacidad”.


Tengo que mencionar al Dr. Esteban Rodríguez Martín, ginecólogo gaditano del Hospital Punta Europa, que ha sido el primer médico en España en presentar objeción de conciencia al diagnóstico genético prenatal por entender que es el instrumento que se utiliza para dirigir a las madres con hijos portadores de enfermedades cromosómicas al aborto. Un aplauso para este valiente que provocó interesantes discusiones en el congreso.

La decana de la facultad de Medicina del CEU, Inma Castilla de Cortázar, al clausurar el congreso, y parafraseando las palabras del magistrado J. Luis Requero, que pronunció la soberbia conferencia de clausura, resaltó que frente al aborto la guerra está ganada. Puede que se pierdan batallas, pero la victoria final está clara. Porque la razón termina imponiendo su lógica aplastante. Ojalá sea pronto…

Por mi parte, he presentado una modesta comunicación al congreso sobre el diagnóstico genético preimplantatorio y la sangre de cordón umbilical. En ella he analizado los casos de dos niños (bebés-medicamento) seleccionados genéticamente para ser HLA compatibles con un hermano enfermo y de este modo usar su sangre de cordón para salvarlos. Este hecho demuestra la utilidad del trasplante de SCU de un hermano compatible, por lo que justifica la existencia de bancos privados de SCU. Para evitar la aberración de tener que fabricar embriones genéticamente compatibles hay que fomentar la existencia de bancos públicos con las suficientes muestras. El Plan Nacional de Sangre de Cordón Umbilical establece en 60 mil las necesarias para garantizar la existencia de muestras que cubran las necesidades del 90% de la población. Llegaremos pronto a esa cifra, afortunadamente (somos el país con mayor número de unidades de SCU en bancos públicos del mundo, solo por detrás de EEUU). Y hay que favorecer la opción de los padres que desean guardar la SCU de sus hijos para un potencial uso futuro. Bien sea en el ámbito de las enfermedades hematopoyéticas o, si la medicina así lo logra, en el de la medicina regenerativa.

Estoy todavía tratando de digerir toda la información tan rica y de tanto nivel que se ha vertido en este congreso. Reitero mi enhorabuena a los organizadores. Espero poder contribuir algo más en la realización del próximo, previsto para octubre del 2011 en Medina del Campo. Para entonces, D.m., tendré más avanzada mi tesis doctora(¡ojalá que incluso ya terminada!).
Share
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...