15 de febrero de 2011

¿Se puede abortar si hay un embarazo ectópico?


En el mundo occidental se producen cada vez más casos de embarazos ectópicos. Son aquellos embarazos en los que el cigoto se implanta en un punto previo, en su camino desde los ovarios hasta el útero. En un 98% de los casos, se implanta dentro de las trompas de Falopio, aunque también lo puede hacer en el abdomen o el mismo ovario. Si logra anidar en las trompas, según empieza a crecer y desarrollarse, provoca que estas estallen, causando hemorragias internas severas, que pueden comprometer la vida de la mujer. Puede que este fenómeno anómalo se deba a la protesta de la Naturaleza cuando los hombres tratamos de violentarla: En efecto, cuando es el momento de tener hijos, tratamos de evitarlos. Y cuando ya no se pueden tener, entonces intentamos tenerlos por todos los medios posibles. Para eso recurrimos a diversos fármacos que alteran el ciclo natural. En algún momento la Naturaleza termina pasando factura.
La mortalidad de la mujer debida a un embarazo ectópico ha ido disminuyendo según se han ido mejorando las técnicas de diagnóstico. Sin embargo, me parece que esta cifra positiva se debe en parte también al hecho de que precisamente ese diagnóstico precoz ha facilitado la eliminación temprana del embrión, solucionando así el problema de raíz. Lo cierto es que los embarazos ectópicos suponen cada vez un problema menor dentro de la Medicina. Una secuela del embarazo ectópico es precisamente una disminución de la fertilidad en la mujer que lo ha padecido, al quedar afectadas las trompas de Falopio. Y ello hace que los ginecólogos se esfuercen, no solo por salvar la vida de la madre sino también por aplicar técnicas microquirúrgicas y farmacológicas que favorezcan la fertilidad posterior de las mujeres afectadas.
Cuando ante un caso de embarazo ectópico, al médico se le presenta un cuadro de hemorragia intrabdominal, no cabe duda de que el embrión ha roto las trompas. En este caso se puede dar por segura la muerte del embrión, por lo que se procede a extirpar sus restos junto con la trompa perforada y sangrante. Pero como las técnicas diagnósticas avanzan cada vez más, hoy ya resulta posible la detección del embarazo ectópico antes de que este manifieste sus síntomas y haya llegado a convertirse en problemático. ¿Cómo actuar ante una confirmación de semejante diagnóstico? Ya sabemos que muy probablemente el embrión no llegará a nacer vivo, y que en el curso de su desarrollo podrá llegar a causar complicaciones a la madre, hasta el punto de poder llegar a provocarle en algún caso la muerte. ¿Dejamos que el embrión siga su curso, y que se produzca el fatal desenlace? La práctica médica no lo hace así. Dado que es evidente que el embrión no es viable, para evitar complicaciones y permitir la ulterior fertilidad de la mujer se aplican procedimientos farmacológicos y quirúrgicos, por laparotomía e incluso también por laparoscopia con el objetivo de eliminar al embrión problemático, antes de que llegue a manifestar los problemas.
El fundamento que se sigue para tal actuación es el principio bioético de doble efecto (mal entendido), según el cual, una acción puede tener, además del efecto pretendido, otro efecto indirecto, que es una consecuencia no querida ni como fin ni como medio, pero que se tolera porque está íntimamente ligada a lo que se busca directamente. Así, el efecto que se pretendería en este caso (salvar la vida de la madre) tiene una consecuencia indirecta, no pretendida ni como fin ni como medio, que es la muerte del feto.
Que me perdonen mis lectores, pero a mí me cuesta entender que se pueda afirmar alegremente que la muerte del feto no es pretendida como fin ni como medio. Porque en la práctica no es así: Se va directamente a liquidar una vida humana que se implantó en un lugar equivocado, como medio para evitar problemas a la madre y no limitar sus posibilidades reproductivas en el futuro. Cuando se acaba con él, su existencia todavía no es una amenaza para la vida de la madre. Aunque puede potencialmente llegar a serlo. Son muchos, no obstante, los que opinan que no es necesario que el embrión ectópico muera (al destruir la trompa) para que sea lícito extirparlo. Según esta teoría, el mero hecho de su existencia, y de que como consecuencia de su incorrecta implantación, la pared tubárica esté adelgazada, supone en sí mismo una amenaza para la vida de la madre, que justificaría la extirpación del embrión ectópico en lo que se denomina un aborto “terapéutico” (para salvar la vida de la madre). Lo cual estaría, por tanto moralmente justificado en virtud del mencionado principio bioético de doble efecto ya que se pretende un fin bueno (la salvación de la madre) que tienen como consecuencia no deseada la muerte del feto. El embrión ectópico sería equiparable, por tanto, a un tumor maligno que debe ser extirpado antes de que llegue a desarrollarse, para poder así salvar la vida de la madre. Y eso es precisamente lo que me parece supone un ataque frontal a la dignidad humana, cuya vida no puede ser considerada un mal en potencia por el hecho de que el embrión, sin culpa alguna por su parte, haya anidado en un lugar incorrecto y limitante para su normal desarrollo.
La vida humana debe ser respetada desde sus orígenes, como afirma la declaración de Oslo de la Asociación Médica Mundial. Tal respeto es exigible, con independencia de que las expectativas vitales sean de decenas de años o de días. Y con independencia de que su vida transcurra a la luz del día o en la oscuridad del vientre materno. Y en este último caso, con independencia de que haya anidado en el lugar correcto (el útero) o incorrecto (la trompa de Falopio). No respetar este principio supone permitir, utilizando exactamente los mismos argumentos, el asesinato de enfermos terminales, de niños nacidos con graves taras o de enfermos incurables: Si se considera éticamente correcto adelantar la muerte del que ya está irremediablemente condenado a morir en poco tiempo, nadie se encuentra entonces a salvo. Pues lo único cierto es que todos vamos a morir, antes o después. Por eso me parece que lo correcto, en estos casos, es el tratamiento expectante, de un estricto seguimiento del embarazo, sin recurrir a las técnicas invasivas o farmacológicas que pretenden la muerte del embrión, en tanto que está vivo y su desarrollo no compromete la vida de la madre. Porque además, la mayor parte de los embarazos ectópicos mueren y se reabsorben solos, sin necesidad de intervenir. Lo contrario, la inyección preventiva de metotrexato para impedir la síntesis del ADN del embrión, provocándole así la muerte, me parece una manifestación evidente de una mentalidad utilitarista, que considera el embrión como un instrumento suprimible en aras a otro bien superior (la vida y la fecundidad futura de la madre).

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12 comentarios:

Longinos dijo...

Agustín, no veo suficientemente consideradas dos cosas en tu análisis, y una tercera que a mí como farmacéutico cristiano me importa mucho.

1. La más importante, es que el embrión ectópico no es viable, es decir, va a morir antes o después.

2. Decir que todavía no compromete la vida o la fertilidad de la madre es demasiado categórico. En realidad, se trata de una probabilidad. Cuanto más se espere, mayor es el riesgo de que se comprometa al menos la fertilidad de la madre, si no su vida.

Me parece que aquí se puede aplicar sin duda el principio del doble efecto. Realmente, la intencionalidad no es dañar al embrión. Esto se tolera para cuidar la salud e incluso la vida de la madre, teniendo en cuenta que el embrión va a morir aun si no se actúa, y en poco tiempo (horas o pocos días). Lo que es seguro es la muerte del embrión. Lo que pende de un hilo es la salud y/o la vida de la madre. Actuar médicamente, aunque ello suponga acelerar la muerte del embrión, no me parece inmoral.

El tercer punto que te quería comentar es la doctrina de la Iglesia. Con toda la importancia que da la Iglesia a la defensa de la vida prenatal, no se ha condenado nunca esta práctica médica habitual.

Creo que sí habría que asegurarse de la inviabilidad del embrión. Pero cuando está en la trompa, que es lo más frecuente, es del 100%.

Felicidades portu blog. Escribo esta vezque no estoy del todo de acuerdo, pero te leo muchas veces y siempre he estado de acuerdo con las ideas que planteas.

Daniel Rioja dijo...

Soy estudiante de cuarto de medicina. Hace unas semanas he presentado un examen de obstetricia y sé de lo que habla. Me ha parecido interesante abordar la ética sobre este problema.

Considero que frente al aborto hay convicciones, pero escasas certezas. No se se conoce cuando el embrión es un ser humano, puesto que un DNA único, no es suficiente sin unos factores epigenéticos que determinen su desarrollo. Por ello, actuar con prudencia es lo más correcto.

Adoptar una conducta expectante con la esperanza de que el embrión se reabsorba también implica asumir el riesgo de complicaciones en la madre.

Por otro lado, la supervivencia a largo plazo de ese embrión es bastante baja. No conozco las probabilidades, pero yo me decantaría por aquello que implica menor riesgo para la vida, de la madre o del embrión y en este caso, creo que es la madre quien debe salir beneficiada.

Un saludo.

Agustín Losada dijo...

Estimado Daniel:
Dice usted que no se conoce cuando un embrión es un ser humano, porque el ADN no es suficiente. Usted se refiere, imagino, a la cuestión filosófica de si se puede otorgar derechos a ese ser. porque el cigoto es una célula, es decir, una unidad de vida. Y tiene ADN humano, es decir, pertenece a la especie humana. Afirmar lo contrario requeriría explicar el extraño caso de un ser vivo que pertenece a dos especies distintas a lo largo de su proceso evolutivo. A mí, estos dos rasgos me parecen convicciones y certezas. Usted también necesita de factores epigenéticos, como el oxígeno para respirar y poder seguir vivo. Y no por ello le niego el carácter de ser humano.

Lo de actuar con prudencia me parece muy correcto, caso de que usted tenga dudas sobre la realidad del embrión humano. Si usted no está seguro de si está ante un ser humano, razón de más para que no lo destruya. Otórguele el beneficio de la duda. Si un cazador no sabe si lo que se mueve tras un arbusto es un ciervo o su compañero de cacería, no dispara por si acaso...

Es verdad que la supervivencia del embrión ectópico es baja. Y que el riesgo de un embarazo sí para la madre es alto. Pero no hay nada que justifique matar a un ser humano en beneficio de otro.

Daniel Rioja dijo...

Uno debe hacerse cargo de las consecuencias tanto de las decisiones que toma como de las que deliberadamente no toma.

En el caso de un embarazo ectópico, si usted no actúa, está haciendo precisamente lo que me aconseja no hacer: matar (o asumir un serio riesgo de muerte) sobre un ser humano en beneficio de otro.

Respecto al concepto de epigenética que usted tiene le pido me disculpe el atrevimiento de esclarecerle que la epigenética son aquellos factores ambientales que influyen directamente sobre la expresión del DNA, por ejemplo: el ácido fólico. El oxígeno no está entre ellos, puesto que en cualquier caso, su interacción no determina su expresión sino su destrucción.

Agustín Losada dijo...

Estimado Daniel:
No defiendo "no hacer nada". Mi opinión es que se debe tener a la madre vigilada en un entorno hospitalario para poder actuar inmediatamente si es preciso.

Le agradezco la precisión en el término "epigenética", que usted aplica exclusivamente a los factores internos. Sin embargo, los factores externos, tales como la luz, la humedad, la temperatura, la radiación, etc. también son considerados epigenéticos. De hecho, una de las fuentes de mayores modificaciones genéticas es el factor ambiental.
De todos modos, perdone que le diga, pero coge usted el rábano por las hojas. El punto fundamental en esta discusión, en cualquier caso no es ese. Sino que no se puede justificar acabar preventivamente con la vida de un ser humano para salvar a otro. Me parece que usted no considera que el embrión sea un ser humano. Y esa es la raíz de nuestra discrepancia.

magally odria dijo...

Agustin:

Que de cierto hay que, cuando ocurre una reabsorsion en un embarazo multiple, el embrion que llega a desarrollarse puede tener adherencia del adn del embrion que no llego a formarse.... es posible? y de ser posible, que examenes se requieren para comprobarlo?.
Me parece haber escuchado casos de adherencia en el cerebro y de una practica quirurgica que se realiza para remover el adn..

Anónimo dijo...

Me parece excelente el documento.Yo no soy nadie en lo que valoración al tema se refiere, sólo soy un hombre cuya esposa desallorró esta condición sin emplear fármacos o medidas médicas o mecánicas para evitar el embarazo, al parecer es una condición natural, tenemos dos hijos pequeños, mi esposa esta en esta situación: embarazo fuera de lugar, al parecer de 6 semanas de gestión, ambos estamos deprimidos, no sabemos que hacer, el médico dió piperidolato, progesterona, reposo absoluto y la indicacion de esperar; veo que las posibilidades de regularización son escasas, y las problemáticas muy probables. Consciente aún fuera de ética, creo conveniente el aborto, de no ser así, mi familia se desmorona desde la espera. Y esperar....? qué esperamos...? un milagro...? las frecuencias de los que saben y experimentan con estos casos son desalentadoras. Los católicos defienden la vida contra el aborto, según recuerdo su historia tuvo que morir uno para que toda la humanidad viviera mejor...! no es esa una cuestión parecida al aborto..? Egocentrica y despiadada...? sí....? si tuvieran que matar a alguien que esta bien para sanar a otro que esta mal... escalofriante....! si sacrifican a un ser que esta mal, sin posibilidades de estar bien para mejorar a otro que tiene mejor espectativa... parece adecuado...!
Sacrificar a una madre que estaba bien, que cuenta con posibilidades.... por esperar a ver si otro que no las tiene sea tentado por la magnifiscencia de un milagro... escalofriante y despiadado...! Alguien tal ves cuestione... y quién tiene mayor posibilidad en la vida...? uuupppsss...! entonces no hay que hacer nada y esperar a ver lo que la naturaleza o el destino nos dicta.....? Cierto que el hombre es quien tropieza más de una vez con la misma piedra...! y blablabla, disulpen la intevención, parece que este emabrazo fuera de lugar tiene grandes efectos y también me trae fuera de lugar, mi desesperación continua y sigo sin saber que hacer....?

Diana dijo...

Hola!
Mi pregunta es xq se da un embarazo ectopico?
Yo acavo de pasar x uno y me metieron urgente a quirófano xq ya tenia 21 días sangrando y un dolor insoportable en mi vientre y me dijeron que mi vida estaba en riesgo. En el momento en que confirme que si estaba embarazada me sentí feliz de saber que traía una vida dentro de mi y en cuanto me dijeron que era urgente practicarme una cesárea para sacármelo yo me negué xq yo no quería que "mataran" a mi bebe y me dijeron que si no me asían eso Ivá a llegar el momento en el que los dos nos ivamos a morir xq un embarazo ectopico no llega a su termino. A mi en lo personal es algo que me dejo la moral x el suelo.
No hay nada que se pueda hacer para acomodarlo en su lugar y que acomplete su ciclo de vida?

Anónimo dijo...

hola yo sería saber tengo 11 días de atraso yo estoy operada pero muy diferente que será ayudenmen por fa

CHATTERING111 dijo...

Lo primero darle las gracias por que hay que ser valiente para defender la vida hoy en día, y por formar a la gente en este y otros temas para que sean más felices y estén más cerca de Jesucristo.

Pero también creo que hay que ser conscientes de la transcendencia que puede tener un artículo como este en la vida de las personas, por eso le pido que tenga el mismo valor para rectificar en el caso de que sea necesario u oportuno.

Creo, sin ser médico, que en casos tan excepcionales como este, hay que analizarlos de forma concreta y particular, acompañados por un sacerdote o dir. espiritual. No se puede generalizar, no hay normas ni recetas absolutas.

Al contrario de lo que mucha gente cree, los Cristianos no nos guiamos por normas, sino siguiendo a una persona.

Bueno, al lío... Sin entrar en la conciencia y libertad del individuo que sufre una experiencia como esta, decir que la Iglesia, que es madre y maestra, en su magisterio nos habla de aborto directo e indirecto, y bajo mi punto de vista (puedo equivocarme y por eso pido su opinión) hay casos de embarazo ectópico que se consideran aborto indirecto, cuando el médico tiene que intervenir para salvar la vida de ambos, y desgraciadamente el que menos posibilidades tiene es el feto, ya que es muy improbable que sea viable en ese momento del embarazo, de forma que no hay un acto moral malo en si mismo. De igual forma puede ser al revés, cuando por ejemplo anida en el abdomen. En ese caso lo moral sería esperar que el feto muera sin intervenir, ya que no es un peligro para la madre.

El catecismo nos habla de esto en el punto 2322: Desde su concepción, el niño tiene el derecho a la vida. El aborto directo, es decir, buscado como un fin o como un medio, es una práctica infame (cf GS 27), gravemente contraria a la ley moral. La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana.

Muchas gracias de nuevo.

Agustín Losada dijo...

Estimado CHATTERING111:

Lo que usted denomina aborto indirecto es precisamente lo que defiendo. No se trata de ir directamente a matar al bebé para salvar a la madre, sino de respetar el curso natural de su vida y solo intervenir, en uso del principio de doble efecto, cuando se encuentre en peligro la vida de la madre de continuar con el embarazo.

La Iglesia dice muchas cosas, muy acertadas al respecto. Pero yo defiendo que no se debe atacar sin más al feto no por cuestiones religiosas, sino simplemente humanas. Los creyentes tiene, además, la perspectiva de la fe y la ayuda del magisterio.

Anónimo dijo...

Mi nonbre es Juan Q.,que me toca vivir el tema tan delicado y triste a tratar,buscando al hijo soñado que Dios me limita hoy a tener ,quedando la oportunidad de tenerlo en un futuro cercano. Dependiendo de la decision que hoy devo tomar. Donde el amor y la razon debe primar, teniendo el futuro previsto,conociendo el termino fatal, seria negligente e inhumano esperar,por no asumir la responsabilidad de desidir ,y darle esta responsabilidad a Dios o la Naturaleza, conociendo la bondad y el amor infinito de Dios,y lo sabia y perfecta que es la Naturaleza,asumo mi responsabilidad y me someto al juicio de Dios y la Naturaleza. gracias por darme la oportunidad de compartir mi dolor.

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